El último derbi asturiano de Primera División

Nikiforov es consolado por Onopko.

El 15 de marzo de 1998 se produjo un hecho que pocos iban a imaginar que pasaría, el último derbi asturiano en Primera División hasta la fecha. 20 años han pasado sin haber un partido entre asturianos en la máxima categoría española. Los problemas financieros de cada club han hecho tambalear sus caminos en Primera División deambulando durante estos años en categorías inferiores.

Hoy en día pertenecen en la misma categoría y este año han recuperado la esencia de unos de los derbis más apasionantes del país, incluso con más tensión teniendo en cuenta que ambos buscan el mismo objetivo: el retorno a Primera División. Pero de momento, el último derbi entre ovetenses y sportinguistas data de esa fecha. Un partido con mucha historia que comenzó un día antes, pues por circunstancias del calendario, en esa misma jornada también se produjo el derbi de filiales en 2º División B con victoria aplastante por 0-4 para el Real Oviedo, un presagio para el partido de los ‘grandes’.

Disputado en el Carlos Tartiere, el partido llegaba con ambos necesitados de puntos en la jornada 29. Realmente era el equipo local el que se jugaba los puntos para un permanencia real en la que el Sporting, con 7 puntos en su haber estaba más que sentenciado en liga, un récord de puntuación negativa en la liga. El Oviedo quería ganar los tres puntos a costa del Sporting para acercarse a la permanencia y para hundir aún más a sus vecinos.

La alineación del Oviedo en su último derbi de Primera División.

La alineación del Oviedo en su último derbi de Primera División.

Con el uruguayo Óscar Tabárez como entrenador del Oviedo y José Novoa como el tercer entrenador de la temporada del Sporting, el partido brillaba con la tensión y el nerviosismo que suponía un derbi de estas características. El Oviedo necesitó de su estrella Dely Valdés para llegar al camino de la victoria con sus goles; y el Sporting, con lo que tenía en sus filas, tenía la intención de arrastrar a su enemigo íntimo a la sombra de la Segunda División.

Y a punto estuvieron de hacerlo, pues los asturianos se adelantaron en el marcador por obra del delantero vasco Kaiku tras empujar el balón después de un despeje de Esteban. La sorpresa saltó en el Tartiere y los gijoneses iban en busca de su segunda victoria en liga, pero cuando un equipo está en medio de una tendencia negativa, todo le sale oscuro, y a los ocho minutos, el defensa ruso Nikiforov marcó en su propia portería para empatar el partido y haciendo el gol número 1.500 del Oviedo en Primera División, curiosamente lo hizo un jugador del Sporting.

Y en los últimos instantes del partido, el incombustible Dely Valdés desigualó el marcador haciendo el definitivo 2-1 del partido en una jugada dónde el defensa Nikiforov podía haber hecho más para defender. Una victoria importante, que supondría elemental para la salvación del Oviedo, y una derrota más que dolorosa para un Sporting que no le salía absolutamente nada durante una temporada entera. El Real Oviedo pudo conservar la categoría en la promoción ante Las Palmas, y el Sporting acabó descendiendo a Segunda División, lugar que tardó 10 años en abandonar.

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