Real Jaén – Linares: Siete años después, el derbi jiennense fue lagarto

Siete años más tarde, el histórico Real Jaén y el carismático Linares Deportivo volvieron a verse las caras en el Nuevo La Victoria de la capital jiennense. El encuentro tuvo lugar el 19 de diciembre, fecha estratégica entre el el día del estreno global del episodio VII de Star Wars y la jornada de elecciones generales en España. Y si en la grada pudimos observar a aficionados de ambos conjuntos, en el terreno de juego no hubo más que un solo color: el blanco del Real Jaén. Y es que esta vez, los «lagartos» se impusieron a los «mineros» por un contundente tres a cero.

Con goles de Santi Villa, Hugo Díaz y Sergio Molina, el conjunto que dirige Gonzalo Arconada enlaza su tercer triunfo consecutivo despidiéndose de su afición por Navidad mostrando un fútbol de toque muy vistoso. De hecho, los dos primeros goles fueron dignos de hemeroteca. Por su parte, los linarenses, a quienes anularon un gol cuando perdían de dos,  acabaron pidiendo disculpas a los más de quinientos aficionados que se desplazaron hasta Jaén. El equipo azulillo que dirige Antonio J.G. Torres encadena su segunda derrota consecutiva y solo tiene un punto de margen sobre la eliminatoria de permanencia.

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Bauti, con el balón, es perseguido por Luis Pérez. Foto de A. Pancorbo via diarojaen.es

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«Una provincia, un sentimiento» pancarta de los aficionados del Jaén el pasado sábado. Foto via diarojaen.es

Un derbi con solera en Andalucía

El llamado «derbi jiennense» llevaba siete años sin disputarse, concretamente desde el 26 de Octubre de 2008, última temporada del Linares en el fútbol profesional (recordemos que el club tuvo que refundarse desde categoría provincial la temporada siguiente a causa de sus deudas) y en el que los azulillos se impusieron por 0 a 1. Desde el 28 de febrero de 1943, fecha del primer enfrentamiento (con resultado de 4-0 a favor de los capitalinos), «lagartos» y «mineros» se han enfrentado en 57 partidos, 29 en Jaén y 28 en Linares, con un balance de 23 victorias del Linares, 19 del Real Jaén y 15 empates.

Se trata de un partido que encierra una de las rivalidades más extremas de toda Andalucía, solo comparable a la que mantienen el Sevilla F.C. y el Betis o el Cádiz con el Xerez. El enfrentamiento trasciende más allá del plano deportivo; varios linarenses se consideran a sí mismos la «novena provincia» andaluza, y en no pocas ocasiones se han registrado incidentes entre ambas aficiones, principalmente entre integrantes de las peñas «Orgullo Lagarto» e «Infierno Azulillo».  No obstante, Real Jaén y Linares nunca se han visto las caras más allá de la Segunda División B, si bien ambos conjuntos saben lo que es jugar en categoría superior.

Enfrentamiento entre el Real Jaén y el Atlético de Madrid en Copa del Rey. Foto via as.com

El Real Jaén alcanzó su techo en  la década de los 50, militando tres temporadas en la Primera División  (1953/1954, 1956/1957 y 1957/1958), tras un doble ascenso consecutivo desde Tercera División a Primera de la mano de emblemáticos jugadores como Ángel María Arregui. Su mejor clasificación provisional la consigue tras la tercera jornada de la temporada 1957/58, alcanzando la segunda posición, tras el Real Madrid CF. En los noventa, el Real Jaén se convirtió en un clásico de la Segunda División,  categoría en la que se enfrentó a equipos como el Sevilla, el Villarreal o el Atlético de Madrid. Recientemente, en la temporada 20013-2014, el Real Jaén volvió a la división de plata tras superar al Lleida y al Huracán Z en la fase de ascenso, pero su periplo duró tan solo un año, y la derrota en un duelo fraticida contra el Deportivo Alavés en la última jornada le devolvió a Segunda B. Jugadores célebres que lucieron la elástica blanca han sido Manolo Jiménez, Manu del Moral, Iván Zarandona, el internacional francés Louis Hon, el subcampeón del mundo con la albiceleste Óscar Ruggeri o el  tunecino Adel Sellimi, mundialista en Francia 98.

Por su parte, el Linares Deportivo nunca ha jugado en la categoría de oro, pero logró disputar cinco meritorias campañas en segunda División a finales de los setenta y durante la década de los ochenta. Vistieron la elástica azulilla personajes de nuestro fútbol tan queridos como Manolo Preciado, Paco Flores, Juande Ramos, Juan Antonio Albacete Anquela, Rafa Benítez (sí, el del Madrid) o el malogrado Mariano Pulido. Entre los jugadores internacionales que hayan pasado por el Linares nos encontramos con el hispanobrasileño Henrique «La Gaviota» Catanha, el franco-senegalés Mohammed Diamé, hoy en el West Ham, o Kike Boula, actual jugador minero que disputó la pasada Copa de África con Guinea Ecuatorial.

Para entender desde fuera la rivalidad que mantienen Real Jaén y Linares, tal vez el símil más acertado sea el de la Juventus y el Torino en el Piamonte. Los «lagartos» son el mayor equipo de la provincia de Jaén, cuenta con más títulos, peñas y abonados,  y desplaza a gente de toda la provincia, incluso desde las sierras de Cazorla y Segura, cada vez que juegan en casa. Su estadio e instalaciones son también las más modernas y accesibles de toda su comarca.  En cambio, el Linares es un club volcado en su ciudad, sobre todo en los barrios populares, y en su historia reciente ha conseguido movilizar grandes masas de aficionados a rincones tan dispares como Badalona, Ferrol, Vallecas o Castellón. Al igual que sucedió en Huelva, Vizcaya o Murcia, el balompié vino a Linares de mano de los mineros ingleses (de ahí el mote a los aficionados) a finales del siglo XIX, y su estadio, Linarejos, se ubica en el corazón del barrio de Santa Ana, residencia habitual de los trabajadores de la desaparecida fábrica de coches.

Linares C.F, año 1980. Foto via Odio el fútbol moderno.

Linares C.F, año 1980. Foto via Odio el fútbol moderno.

El segundo derbi jiennense de la temporada se disputará la penúltima jornada del campeonato, prevista para el 8 de Mayo, en el vetusto estadio municipal de Linarejos. Puede ser que la liga esté de sobra decidida y que ninguna de las escuadras se juegue  nada. No obstante, apostaría cualquier cosa a que el campo estará a rebosar, y varios cientos de aficionados se desplazarán desde Jaén. Y de nuevo,  cualquier resultado volverá a ser posible. Y es que un derbi siempre será un derbi.

Miguel G. Barea

Periodista, de Linares y azulillo, da igual en qué orden. Odio eterno al fútbol moderno.

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