Ourensanismo, un reencuentro con los orígenes del fútbol

Foto: Yedra Seara

Llevaba varios días dándole vueltas a un artículo como este, pensando un buen tema, involucrándome en el mismo, empapándome de su esencia, informándome con sus protagonistas y no atinaba a elegir la historia adecuada. Pero sin duda, todo acaba llegando a quien sabe esperar y este fin de semana, caprichos del destino, se entrelazaban la historia del club de mis amores, el CD Ourense y su sucesor, que despierta la misma pasión, la UD Ourense.

Pongámonos en contexto. Domingo día 10 de abril, me levanto como cada bendito séptimo día de la semana a las 11 de la mañana, un privilegio que a veces nos tomamos los humildes autonómos. Las previas de la matinal conectan con los dos estadios que inician un nuevo día liguero. El Molinón y La Romareda lucen la llegada de los primeros hinchas, comentan de fondo, echo un último vistazo al editor de Los Otros 18 y me pongo con Twitter. Una sensación distinta recorre mi cuerpo esa mañana. Hoy no es un domingo cualquiera, hoy es uno de esos días que se recuerdan a lo largo de los años, que tienen historia y pasión por el fútbol.

Un 10 de abril, pero de 2014, remontémonos dos años atrás, el CD Ourense agoniza inmerso en una grave crisis económica. La plantilla y cuerpo técnico llevan varios meses sin cobrar, la directiva, que se jugó todo a la carta del ascenso a Segunda para salvar las deudas del club, no encuentra dinero para abonar las nóminas. Antes de inicio de temporada, se abona a la Agencia Tributaria el pago fraccionado por la deuda contraída. Las arcas del club se vacían a finales de 2013 y comienzan los impagos. La plantilla sigue peleando por los objetivos, pero las lesiones, la baja de Dani Pinillos en el mercado invernal y la acumulación de partidos en las piernas, alejan el ascenso. Eso sí, un 10 de abril, el CD Ourense alza el último título de su historia, la Copa Federación.

En una tarde-noche mágica, en una demostración de pundonor, cariño a unos colores y comunión con la grada, la plantilla olvida las penurias económicas que está pasando y le da la vuelta a la final de la eliminatoria de la Copa Federación. En la ida en tierras alcarreñas, los ourensanos caen por 2-1 y todo pasa por darle la vuelta en O Couto. 4.500 gargantas se juntan en el templo del ourensanismo y durante 90 minutos dan fuerza a unos futbolistas que se dejan la piel para dar una última alegría a los ourensanos. Doblete de Javi Hernández, 2-0 y Borja Yebra levanta la Copa. Todos se hacen la foto desde Villar a políticos y directivos del club. Meses después, ninguno aparecerá para intentar salvar a un histórico.

Los jugadores del CD Ourense mantean a Luisito en la celebración del título de Copa Federación de 2014. Foto: Carlos Domarco.

Los jugadores del CD Ourense mantean a Luisito en la celebración del título de Copa Federación de 2014. Foto: Carlos Domarco.

Y después de este pequeño flash back, volvemos a lo que nos acontece, al domingo de la actualidad, al 10 de abril de 2016. Una vez más me encuentro en la distancia, vuelve a ser un día importante para el ourensanismo y no puedo viajar. La UD Ourense se juega el ascenso a Primera Autonómica. Un equipo que nació de un sentimiento llamado ourensanismo, del amor al CD Ourense y que año a año está subiendo peldaños para recuperar el sitio que le corresponde. Da la casualidad que la fecha sea la misma que la del último título de su predecesor y que también pueda lograrse la gesta en casa, en O Couto.

Hablar de la UD Ourense es hacerlo de una afición capaz de mover montañas, del amor de unos jugadores a un escudo que quiere recuperar su sitio en el panorama nacional. Un equipo fundado por la afición, que cuenta con más de 450 socios con votos en asamblea y que se fundó a contrarreloj, en apenas un mes y salió a competir en la última categoría del fútbol nacional, sin pagar por una plaza, sin trampa ni cartón, con todas las de la ley, pero peleando duro para restaurar el honor de CD Ourense. La pasada campaña, lograron el ascenso a Segunda Autonómica ganando todos sus partidos y con una media de 1.000 aficionados siguiendo sus partidos en casa. Empezaron en el destierro de varios campos, pero antes de Navidad consiguieron volver a casa y volver a jugar como locales en O Couto.

Foto: Yedra Seara

Más de 1.000 aficionados se dieron cita en O Couto para seguir el partido de Segunda Autonómica frente al Arrabaldo. Foto: Yedra Seara

Esta temporada arrancó con muchos titubeos, un mal inicio, varias derrotas consecutivas, el equipo aclimatándose a los nuevos fichajes y algunos poniendo la voz de alarma. Fue un espejismo de lo que fue el resto del camino. 21 victorias y 1 empate, que pusieron fin a las alarmas y que confirmaron el objetivo de principio de temporada, alcanzar otro ascenso. La UD Ourense, es ya equipo de la máxima categoría del fútbol provincial ourensano.

Pero volviendo de nuevo a recuperar el hilo conductor, una cuestión vino a mi cabeza. Hoy tocaba seguir el partido en la distancia, como cuando me encontraba en mi época universitaria en Valladolid. Por aquel entonces, seguía al Ourense en Tercera División. La TVG, que ofrecía de vez en cuando los encuentros y Galicia en Goles con Pepe Diz y Alfonso Crespo al micrófono desde O Couto, eran mis fieles compañeros de sufrimiento, alegría y en algunas ocasiones decepción. Tocaba volver a sintonizar a los colegas de profesión de Galicia en Goles y estar muy atento a Twitter, la red social que se ha convertido en un fenómeno de información en todo el mundo.

En el primer partido en O Couto en Tercera Autonómica de la UD Ourense, se congregaron más de 1.000 aficionados. Foto: Carlos Domarco.

En el primer partido en O Couto en Tercera Autonómica de la UD Ourense, se congregaron más de 1.000 aficionados. Foto: Carlos Domarco.

Las horas pasaban y entre victorias de maños y vigueses, comida y un café en la sobremesa, se acercaba un nuevo momento histórico para el ourensanismo. Como cuidadosamente hacía en el pasado antes de cada partido, seguí el ritual pertinente. Un par de tweets personales para motivar al personal y difundir un día histórico, me enfundé la elástica “vermella” y me preparé para un domingo de los de antes, de los añejo, de los que algunos echamos mucho de menos. Un domingo de radio futbolera siguiendo a tu equipo en la distancia. Y tocó sufrir, y los futboleros sabéis de lo que hablo. Un hincha lo vive en el estadio, pero fuera, sin poder verlo y sin poder llevar a los tuyos en volandas, el sufrimiento se multiplica y más si el rival se adelanta en tu campo.

La SD Arrabaldo, rival de la UD Ourense, marcaba primero y se ponía por delante. El tiempo transcurría y se llegaba al descanso con ventaja visitante. Galicia en Goles había hecho un par de conexiones con O Couto y en twitter varios ourensanistas apelaban a la remontada, como en otras grandes citas. Si algo sabemos los ourensanos es sufrir, levantarnos y seguir apoyando a los nuestros. Amor a unos colores podríamos llamarle. Con la reanudación, llegaba el segundo tanto de los visitantes. Algunos empezaban a hablar ya del próximo partido en Covadonga, restaban 5 jornadas más para poder ascender, pero muchos manteníamos la fe y O Couto y su afición no fallaron, tampoco la Unión.

El partido encaraba la últimos 24 minutos cuando Cristian Dacosta se sacaba un latigazo desde la fuera del área que se colaba en el fondo de la red. La UD Ourense se metía de nuevo en el partido, pero todavía le faltaban dos goles. Llegarían de las botas de Julio Salgado, primero con un remate y el segundo al coger un balón suelto en el área tras una vaselina de Omar al meta rival. Era el minuto 88 de encuentro, y la UD Ourense ganaba por 3-2, la grada cantaba y celebraba un ascenso que se consumiría un par de minutos después.

Foto: Yedra Seara

Los jugadores de la UD Ourense festejan el tanto de Julio Salgado con la afición. Un tanto que valía un ascenso. Foto: Yedra Seara

La fiesta del ourensanismo era total. Con los primeros vídeos que iban llegando, la piel se me ponía de gallina. Quería estar allí, quería haber podido sentarme una tarde más de lluvia en O Couto. Porque el templo del ourensanismo es eso precisamente, una tarde de lluvia y frío de fútbol, pero también una de sol y temperaturas elevadas. El olor a puro que recuerda a una histórica aficionada como doña Concha y su fiel habano inseparable. Una tarde de remontada, como la última que recuerdo frente al Avilés, donde acabamos ganando 4-5. Una tarde de lucha, entrega, sacrificio, coraje, orgullo, pundonor. Una tarde de ourensanismo en vena. De esa pasión que te lleva a seguir a los tuyos en Segunda División cuando solo eras un crío e ibas de la mano de tu padre, en Segunda B, cuando vuelves a Ourense ya adulto para ver el encuentro con tus amigos o en categoría regional, en donde el fútbol se reencuentra con su esencia, que no es otra que jugar por amor al arte.

La UD Ourense ha recuperado esa esencia del fútbol, alejada de miles de flashes de fotos, de contratos millonarios de televisión, de deudas millonarias perdonadas, de oscurantismo, caverna, central lechera, valors, sociedades anónimas y fútbol negocio. La UD Ourense es el equipo de la afición, fundado por socios del añorado CD Ourense y a cuya llamada han acudido históricos ex jugadores para aportar su granito de arena, quitarle el polvo a las botas y formar parte de la historia de un club que recuperará la solera. Atrevida afirmación pensarán algunos, pero un equipo con más de 1.200 socios en Segunda Autonómica y con el sentimiento que tiene detrás, solo puede seguir creciendo y mejorando, recuperando sus señas de identidad.

Y ya para terminar disculpadme la parrafada, pero si habéis llegado hasta aquí, estoy seguro de que os habréis sentido identificados con lo que os he contado. Estas palabras salen del corazón, del sentimiento y amor por el fútbol y por unos colores, que han cambiado del rojo del CD Ourense al rojo y azul de la UD Ourense, pero que se mantienen intactos. Si la esencia perdura en el tiempo, si quedamos gente para cuidarla y transmitirla, si la llama no se apaga, la esperanza crece y los objetivos se acaban alcanzando.

Javier Taboada Valdés

Periodista ourensano, especializado en deporte. Cofundador de Social Media Sports. He pasado por varios medios de comunicación como La Voz de Galicia, RNE, Onda Joven Radio y La Sexta Deportes. Los Otros 18 es uno de mis proyectos más ambiciosos en los últimos tiempos. El objetivo, cambiar la forma de hacer periodismo deportivo en España y dar voz a todos los equipos de forma igualitaria, escapando del terrible duopolio. Inconformista y luchador, trato de abrirme un hueco en este mundillo tan complicado.

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