De Mérida a Huesca: los últimos novatos en una liga de tres puntos

El Almería consiguió su primer ascenso en el año 2007. Foto: Almeria UD.

Una nueva ciudad está de enhorabuena, Huesca, ya que por fin puede decir que son de Primera División, muchos años de existencia para que en sus 96 años de vida puedan presumir de ser uno de los principales equipos de España. Con el Huesca serán 61 los equipos que han jugado alguna vez en toda la historia de la liga española; y también será el séptimo equipo que debutará en esta categoría en el Siglo XXI. Un nuevo debutante que se estrenará en los estadios más emblemáticos del país, y es que desde que se instaló la norma de que cada equipo que consiguiera una victoria en liga ganara tres puntos en vez de dos allá por el año 1995, han debutado hasta un total de 11 clubes, 11 historias con mucha pasión, alegría y lágrimas.

El primero en debutar bajo la nueva norma de la FIFA fue el Club Deportivo Mérida, que tras sus primeros cuatro años en Segunda División, el club extremeño ascendió por todo lo alto siendo el campeón de la categoría bajo el mando de Sergije Kresic. Y es que a pesar de no ser uno de los favoritos para ascender, una increíble racha de 14 partidos invictos les catapultó a lo más alto de la tabla, una segunda vuelta muy buena hicieron que el Mérida sea el primer club de Extremadura en debutar en la mejor liga del país. Lo mágico de aquel equipo es que estaba bien conjuntado, no había alguien que brillaba más, y bajo el esfuerzo y la superación realizaron una gesta inolvidable jugadores como Miguel Ángel Benítez, Prieto, Reyes y Francisco Leal. El debut en Primera División se gestó el 3 de septiembre de 1995 en el Municipal de Mérida ante el Betis, Quique Martín hizo historia al ser el primer goleador del equipo en Primera División, pero la primera victoria no llegó hasta en la jornada 8 en Anoeta. A pesar del júbilo, la inexperiencia en una categoría tan exigente castiga mucho y con 42 puntos en una liga de 22 equipos el Mérida descendió a Segunda División.

Pero mientras el Mérida estaba disfrutando minuto a minuto de su primera etapa en la máxima categoría, su vecino también estaba consiguiendo un sueño. El CF Extremadura también quería su protagonismo y a pesar de acabar de manera dubitativa la liga regular, su quinto puesto hizo que promocionara ante el Albacete, y tanto en la ida como en la vuelta, los hombres de Ortuondo ganaron por la mínima para ascender por primera vez en su historia. Y tras un verano de fichajes ilusionantes con futbolistas desechados por los ‘grandes’ de la liga, el Extremadura debutó en el José Rico Pérez ante el Hércules el 1 de septiembre de 1996 con derrota por 2-1, el primer futbolista en anotar con el equipo en Primera División fue el defensa Tirado de penalti. El primer tramo del club no fue fácil, ya que sus primeros siete partidos se contabilizaron con derrota, hasta que en la jornada 8 al fin venció gracias al doblete de Gluscevic ante el Zaragoza. A pesar de la ilusión, tampoco pudieron evitar el descenso, pero atrás queda en el recuerdo victorias prestigiosas como ante el Valencia, Deportivo de La Coruña o el Celta.

El Mérida disfrutó de su único año en Primera División. Foto: Barcelona

El Mérida disfrutó de su único año en Primera División. Foto: Barcelona

Y tras los dos clubes extremeños, el siguiente en debutar fue el Villarreal, uno de los pocos equipos que desde su primera andadura no han parado de triunfar tanto en la competición doméstica como en Europa. El club amarillo tampoco estaba entre los candidatos para ascender, pero jugadores como Salillas, Palop, Quique Medina. Robert y Alberto Saavedra formaron un grupo extraordinario que bajo la batuta de Irulegui ascendieron por primera vez tras ganarle al Compostela en la promoción. Para formar una plantilla competitiva en su primera vez a la máxima categoría, el presidente Fernando Roig fichó a jugadores de gran calidad como Albelda, Craioveanu y Óscar Téllez. Todo un buen reparto que empezó a ser la sensación en la primera vuelta de la liga, y eso que debutó en el Santiago Bernabéu con derrota, pero en la jornada 4 se estrenó con una victoria a lo grande al golear al Salamanca por 5-0. Aún así, victorias espectaculares como ante el Barcelona en el Camp Nou provocando el enfado de la parroquia azulgrana no evitaron el descenso para que, una vez ascender de nuevo cogiera impulso llegando a ser el club tan potente como es a día de hoy.

El siguiente en debutar fue el Numancia en la temporada siguiente. En su segunda temporada en Segunda División en la temporada 1998-99 tras muchos años en el ostracismo fue una sorpresa mayúscula. El equipo soriano, bajo los goles de Javi Moreno y el mandato en el banquillo de Miguel Ángel Lotina, consiguieron ascender tras un impulso de cuatro victorias consecutivas en el sprint final. Los numantinos, con una plantilla con muy poca experiencia en el fútbol de Primera División hicieron un primer gran año ocupando los puestos de descenso en tan sólo una jornada. Su primer partido lo hizo con victoria ante el Valladolid en Los Pajaritos siendo Rubén Navarro el encargado de hacer historia en realizar el primer gol del Numancia en Primera División. Después llegó victorias fantásticas como ante el Atlético de Madrid, Sevilla o Deportivo de La Coruña que hicieron valer una permanencia. En aquel mismo año también debutó el Málaga bajo la denominación de Málaga CF después de refundarse tras la desaparición del CD Málaga.

Tuvo que pasar cinco años para ver a un nuevo debutante en Primera División. Ya en pleno Siglo XXI, la nueva bienvenida a un club humilde fue al Getafe. Un club de un pueblo del sur de Madrid que siempre ha estado luchando por no descender en Segunda División, pero bajo la dirección de Uribe algunos chicos como Pachón, Michel y Craiaveanu hicieron historia. Fue en Tenerife cuando los getafenses se jugaban el ascenso con Numancia y Alavés, y como el Levante ya había certificado su ascenso, sólo había dos puestos para tres equipos. Pero el Getafe no falló y gracias a un espectacular partido de Pachón (hizo cuatro goles), los azulones ascendieron por primera vez en la categoría. 2005 fue el principio de un periplo por Primera División lleno de alegrías con dos finales de Copa del Rey y una participación europea. En su primer año, el Getafe consiguió la salvación de manera placentera y sin ningún agobio. Su debut en La Romareda con derrota no le impidió hacer una buena temporada. Fue con Quique Sánchez Flores bajo el mando cuando obtuvieron su primera victoria, ante el Espanyol, y a partir de ese momento su progresión fue a más acabando la temporada con 47 puntos.

El siguiente de los afortunados en ascender por primera vez fue el Almería en 2007. El conjunto andaluz partía como un club con un proyecto ambicioso bajo la dirección deportiva de Unai Emery, un entrenador joven que triunfó en la temporada anterior con el Lorca. Los almerienses no tuvieron problemas para ascender, ya que tanto ellos como el Valladolid y el Murcia arrasaron en aquella temporada y no tuvieron rivales para conseguir los tres primeros puestos. A pesar de haber empezado el curso con tres derrotas seguidas, el equipo fue escalando puesto hasta llegar a los 80 puntos. En su primera temporada entre los grandes, se ganó el título de ‘equipo revelación’, ya que el debutante acabó luchando por un puesto en Europa. Grandes apariciones como el ‘parapenaltis’ Diego Alves, el goleador Álvaro Negredo o el pulmón de Felipe Melo hicieron de este equipo ser bastante temido. Victorias ante el Real Madrid, Valencia, Sevilla o Villarreal bastaron para que Emery empezara a subir de nivel entre los mejores entrenadores nacionales y para que el fútbol almeriense por fin tuviera un hueco como merece.

Duré con Benítez

Duré con Benítez

Dos años después, otro equipo andaluz cambió su historia y dejó atrás muchos años fracasando en varios intentos por ascender, pero en 2009 el Xerez se proclamó campeón de Segunda División gracias a un grupo espectacular con un entrenador como Esteban Vigo. Los jerezanos ascendieron matemáticamente tres jornadas antes de finalizar la temporada gracias a la victoria contundente por 3-0 ante el Eibar. La plantilla prometía en su primer año en Primera División, jugadores prometedores como Aythami, Orellana, Víctor Sánchez y Bergantiños se unían a veteranos como Antoñito, Bermejo o Viqueira. Pero aunque se notaba mucho optimismo, lo cierto es que el Xerez parecía que siempre le costaba sacar adelante los partidos a pesar del buen juego mostrado. Su primera victoria no llegó hasta la jornada 7, cuando remontaron ante el Villarreal. Con ‘Cuco’ Ziganda el equipo sólo sumó siete puntos en 17 partidos, y con la entrada de Gorosito al banquillo el club soñó con una posible permanencia gracias a victorias como ante el Atlético de Madrid, pero el milagro no se produjo y los jerezanos descendieron en su única participación en Primera División.

Y tras cinco años sin ver caras nuevas, el siguiente en hacerlo fue un equipo bastante inesperado, sobre todo por la manera de hacerlo. El Eibar en 2014 hizo historia al ascender por primera vez en Primera División. Además, el club armero ascendió la temporada anterior de Segunda División B, con lo cual el crecimiento inmediato en pasar de Segunda B a Primera División en dos años fue un hecho histórico pocas veces dada en el fútbol español. Casi sin hacer ruido, los hombres de Gaizka Garitano se colocaron en los primeros puestos de la tabla luchando con equipos potentes como el Deportivo de La Coruña, Sporting o Las Palmas. Con un bloque bastante compacto y una defensa férrea, los vascos hicieron 71 puntos, números suficientes para acabar como campeón y ascender por la puerta grande. En su primer año como conjunto de Primera División, los armeros tuvieron dificultades por mantenerse, pero el descenso administrativo del Elche provocó la permanencia de los de Garitano.

El siguiente año también se produjo el ascenso de un equipo que siempre merodeaba por Segunda División, pero pocas veces perseguía con claridad el sueño del ascenso… hasta ese momento. El Leganés firmó un año espectacular y su victoria ante el Mirandés causó el ascenso directo del conjunto pepinero. Los de Asier Garitano finalizaron en el segundo puesto con 74 puntos. A pesar de ser uno de los presupuestos más modestos de la categoría, los madrileños ascendieron con el mismo bloque con el que subieron dos años atrás a Segunda División. Una espectacular temporada que la siguió en el año siguiente en su debut en Primera División, pues a pesar de sumar sólo 35 puntos, mantuvieron la categoría jornadas antes de finalizar la temporada.

Y el penúltimo equipo en conseguir este hito antes del Huesca fue el Girona. Tras varias temporadas a punto de ascender, la suerte esta vez no les dio la espalda y en la temporada 2016-17 por fin consiguieron el ansiado ascenso a Primera División. Los gerundenses sumaron 70 puntos acabando en segundo lugar con un Pablo Machín como héroe en el resurgir del Girona en el panorama futbolístico a nivel nacional. La primera temporada de los catalanes en Primera División fue espectacular, pues con jugadores como Stuani (21 goles), Portu, Maffeo o Borja García estuvieron peleando hasta el final por un puesto europeo. Pero los gerundenses se desinflaron y obtuvieron un meritorio noveno puesto que estuvo en boca de todos. Un gran debut para un equipo de autor hecho con mucho sacrificio.

Ahora le toca el turno al Huesca para seguir soñando y disfrutar del más alto nivel de competición. En sus manos está seguir el camino del Villarreal, Getafe o Girona, y no tener un paso efímero como el Mérida, Extremadura o Xerez. Son equipos que forman parte de un trozo de la historia de la liga, y siempre se les recuerda como equipos humildes pero ricos en ilusión.

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