El inesperado ascenso del Lorca Deportiva

Irún, 26 de junio de 2015. Dos equipos de ciudades situadas a más de 700 km. se enfrentaban entre sí en un playoff de ascenso. Una, situada en la frontera con Francia; la otra; al suroeste de la Región de Murcia, en la zona sudeste del país. La ventaja la tenía el equipo local, quien se había impuesto en la Ida por 1 a 3 en el marcador. Pero todo cambió.

La temporada del Lorca Deportiva (equipo ascendido de Tercera División sólo un año antes) no pudo empezar peor. Tras su gran campaña en su primer año como equipo de Segunda B (acabó 2º y fue eliminado por el Pontevedra CF en la última fase del Playoff de Ascenso), el objetivo que se propuso la directiva blanquiazul fue el ascenso a Segunda División. Pero los resultados iniciales no fueron los esperados. Los lorquinos no ganaron su primer partido de Liga hasta la jornada 7 (frente al Talavera CF) y, tras ver que sus resultados no mejoraban (a pesar de vencer al Real Murcia y golear al Málaga CF en la Copa del Rey), se destituyó al técnico Quique Yagüe, artífice de la gran campaña realizada el año pasado.

 

Unai Emery, de jugador de campo a tomar las riendas del equipo

La temporada 2004/2005 permitió ver en Lorca a jugadores destacados como Perona, Ramos, Huegún, Xavi Moro, Iñaki Bea, Gerard Bordás (actual futbolista del Manresa tras varios años en el Girona FC y el Villarreal CF), Sergio Francisco, el guardameta Caballero o el mediocentro vasco Unai Emery. Este último, se iba a convertir, casi sin quererlo, en el protagonista de una hazaña histórica para la ciudad de Lorca, ya que dejó el fútbol para convertirse en el nuevo entrenador del club.

Nada más llegar al cargo, el técnico guipuzcoano se estrenó con un 0 a 3 ante el Écija Balompié. Días después, se enfrentaron nada más y nada menos que al Atlético de Madrid en los octavos de final de la Copa del Rey. Los rojiblancos se impusieron por 1 a 3 en la ida y por 2 a 0 en la vuelta, pero los aficionados blanquiazules nunca olvidarán que, su equipo, un modesto de Segunda B, ascendido tan sólo un año antes de Tercera, llegó hasta allí pasando por encima a equipos de Segunda como el Real Murcia o al todopoderoso Málaga CF de Primera División.

Fernando Torres (izda.) e Iñaki Bea (dcha.) posan antes del encuentro

 

Cambio de mentalidad y mirada a los puestos altos

Tras una humillante derrota por 4 a 0 ante el modesto Arenas Armilla en la jornada 21, los blanquiazules cambiaron completamente el chip y comenzaron su ascensión particular. Hasta seis encuentros sin perder encadenaron los de Unai Emery (con una aplastante victoria por 7 a 1 ante el Díter Zafra como partido culmen), llegando a ponerse quintos en la jornada 27.

Después de varios altibajos con goleadas a CD Alcalá, Extremadura, Marbella FC y Écija Balompié incluidas, los lorquinos acabaron la temporada cuartos, en posición de playoff de ascenso, a tan sólo dos puntos del Marbella FC.

Aitor Huegún y Perona fueron los causantes de esta hazaña, con 17 y 12 goles respectivamente.

 

Playoff de sscenso y hazaña inolvidable

Tras confirmarse la clasificación para los puestos de playoff de ascenso a Segunda División, se conoció el rival del equipo blanquiazul. Nada más y nada menos que el histórico Alicante CF. En la ida, los lorquinos vencieron en casa por 1 a 0 y en la vuelta se volvieron a imponer por 1 a 2 en el Rico Pérez con goles de CastellanosPerona, sentenciando así la eliminatoria y pasando de ronda. Su rival, el todopoderoso Real Unión, uno de los fundadores de la Liga española allá por los años ’20.

Pasaron los días y el 19 de junio de 2005 se disputó el partido de ida en casa y para escribir la historia de un club modesto que hasta hace dos años estaba en Tercera División. Nadie dijo que esto fuera fácil. El Lorca perdió 1 a 2 el primer partido de la última ronda ante los irundarras. Gorka de Carlos (P.) adelantó a los visitantes poco antes del descanso, empató Perona en el 49′, pero un gol del ariete Sukia permitió a los fronterizos tener una ventaja para el encuentro de vuelta, disputado en tierras guipuzcoanas.

El 26 de junio fue la fecha señalada para disputar el partido de vuelta. Ante un Stadium Gal lleno con ambiente festivo (charanga incluida) en Irún, los lorquinos se prepararon para realizar una hazaña casi imposible. Sorprendentemente, los visitantes se adelantaron al filo del descanso con un gol de Jorge Sánchez desde fuera del área tras rebotar el balón en el delantero Aritz Mujika. En el 54′ de encuentro, Perona, con un fortísimo disparo de falta directa sorprendió a Otermin, colocando el balón en el palo izquierdo del portero y poniendo el 0 a 2 en el marcador. Los blanquiazules comenzaron a soñar. Un sueño que, cuando ya prácticamente estaba hecho, se convirtió en pesadilla momentánea en el minuto 96, cuando, el colegiado, aun habiendo añadido 5 minutos, decidió añadir otro más por la caída de un objeto al terreno de juego, dando una ventaja a los locales que aprovecharon con un gol de Sukia en los instantes finales de encuentro. El partido y el ascenso a Segunda se iban a decidir en la prórroga para sorpresa de algunos aficionados visitantes que ya tocaban el ascenso con las manos. La pesadilla seguía para los lorquinos que vieron como el árbitro expulsó a Iñaki Bea del encuentro por una falta al guardameta irundarra. Pero, en el minuto 112 todo cambió. Un disparo lejanísimo de Ramos se coló en la portería de Otermin dibujando una parábola casi perfecta para la sorpresa de los miles de aficionados irundarras que se habían dado cita en el campo. Un golazo de bandera, que casi no se puede definir con palabras. Al final, el marcador hizo justicia y el Lorca Deportiva se convirtió en equipo de Segunda División.

 

Legado, situación actual y recuerdos en color blanquiazul

Tras el ascenso a Segunda, en la 2005/2006, el Lorca no sólo cuajó una magistral campaña en Segunda, sino que, además, se quedó a las puertas de ascender a Primera, quedando quinto a tan sólo cinco puntos. A partir de ahí, el club comenzó su caída libre particular, en la 2006/2007 bajó a Segunda B y en el año 2009 se hizo oficial su desaparición como club, fundándose, un año después el Lorca Atlético, club que también desaparece, fusionándose con La Hoya CF y dando lugar al hoy en día llamado La Hoya Lorca CF, más conocido como el “Brócoli mecánico”, que se encuentra actualmente en el Grupo IV de Segunda B. El equipo paralelo a este es el CF Lorca Deportiva, que compite en Tercera División. Este conjunto se fundó en 2013 con el objetivo de que los aficionados del Lorca de toda la vida se sientan identificados con él, como ya ocurriera años antes con el CD Badajoz 1905 o clubes similares.

La historia de fútbol en Lorca ha sido bastante decepcionante y la ciudad ha llegado a ver hasta cinco clubes distintos en menos de veinte años.

El legado que dejó aquel Lorca Deportiva CF se ha visto reflejado en la trayectoria de Unai Emery, actual entrenador del Sevilla FC, que, tras pasar por UD Almería y Valencia CF, se ha coronado campeón de la UEFA dos años consecutivos, en 2014 y 2015. Iñaki Bea, otro jugador que vistió la blanquiazul es el actual ayudante de José Luis Mendilibar en la SD Eibar, tras haberse retirado como futbolista, llegando a jugar en Primera con el Real Valladolid. En cuanto a los demás, Jorge Perona actualmente milita en las filas del Jumilla FC, equipo del Grupo IV de Segunda B y Gerard Bordás, que tras pasar por Girona FC y Villarreal CF entre otros, se encuentra en Primera Catalana, jugando con el CE Manresa.

Víctor Polo

Abajas (Burgos), 1992. Redactor en Los Otros 18.

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