Sudáfrica: unas debutantes inquietantes

Cuando todos te dan por la cenicienta del grupo, tienes que sacar los dientes y demostrar que no has ido a Francia solo a vivir la experiencia. Sudáfrica debuta en un mundial quedando encuadrada en uno de los grupos más complicados del torneo. Para tener un buen estreno, las futbolistas de Desiree Ellis, trataran de hacer relucir sus fortalezas y minimizar las debilidades para reducir la distancia con selecciones que son muy superiores. Para ellas sí que es el momento de brillar.

Su camino al mundial

La clasificación al mundial la obtuvieron al superar a Malí en la Copa Africana, siendo derrotadas en la final por Nigeria en los penaltis. Su gran torneo, en el que vencieron a las Super Águilas en la fase de grupos, les valió para obtener los billetes a Francia.

La federación eligió en la preparación a rivales que en su mayoría iban a ser mundialistas. La toma de contacto no fue demasiado positiva, ya que no han conseguido ninguna victoria desde noviembre del año pasado, precisamente en la victoria contra Malí. A pesar de las derrotas y empates, las Banyana Banyana mostraron destellos contra selecciones como Holanda, Suecia o Estados Unidos, aunque con combinados que podrían ser más igualados, no exhibieron sus grandes habilidades, cayendo contra selecciones como la finlandesa o jamaicana.

Su último partido, celebrado en Francia el 2 de junio contra Noruega, mostró una cara de Sudáfrica que no es la habitual, cayendo por 7 a 2 en una primera mitad para el olvido. Veremos si ese encuentro genera dudas a la hora de enfrentarse a la selección de Jorge Vilda.

Estilo de juego

Desiree Ellis es una de las ocho entrenadoras de este mundial, siendo un icono en su país al ser considerada miembro fundadora de la selección que lleva dirigiendo desde 2016. El hecho de tomar las riendas de un equipo prácticamente al inicio del ciclo mundialista, ha supuesto que haya imprimido en su equipo un estilo de juego que llevan realizando durante años. El conocimiento que tiene de sus jugadoras y la conexión que existe en el grupo, hace a Sudáfrica un equipo inquietante, al considerar que es casi obligatorio obtener los tres puntos contra ellas si se quiere obtener el pase, siendo una especie de llave para la clasificación.

No hay que subestimar a un equipo que conoce y acepta su papel. La Banyana Banyana, saben que no atesoran la calidad que el resto de sus rivales, por eso enfatizan los aspectos del juego en los que creen que reside su potencial. Aunque en los últimos partidos su defensa ha hecho aguas y su centro del campo ha estado del todo desconectado con el ataque, es un combinado que trata de juntar a sus piezas para defender y una vez recuperado el balón, correr. Defender por acumulación requiere un nivel de concentración que es difícil mantener los 90 minutos, por ello, aunque plantean partidos cerrados, al final terminan siendo derrotadas por mera insistencia. Sus defensas no tienen suficiente habilidad para mantener la compostura ante rivales con mucha calidad técnica, por lo que España debe tener la paciencia suficiente para superarlas, porque el tiempo hará que lo consigan.

Su punto fuerte son las transiciones rápidas. Sudáfrica cuenta con auténticas flechas, y es que tanto las titulares como las suplentes van a aportar lo mismo: desequilibrio. Esto puede hacer daño a una defensa española que no es muy veloz, pero que si son superiores en la lectura de la jugada. Será más importante que nunca que las de Jorge Vilda sean inteligentes en las transiciones defensivas, para no sufrir ante rivales que le van a superar en velocidad.

Sus mejores jugadoras

Aunque su éxito pasa por el bloque que formen en los partidos, su ataque tiene muchas individualidades al no ser asociativo. La mayoría de sus futbolistas juegan en la liga del país, y las más destacadas lo hacen fuera, como es el caso de Smeda, Motlhalo, Ode Fulutudilu o Kgatlana. Esta última sin duda es la jugadora con más proyección del equipo, habiendo sido nombrada como jugadora del año en África por su peligro en el ataque, tanto para generar como para finalizar.

Para el aficionado o aficionada al fútbol femenino en España, el nombre de Ode Fulutudilu le sonará por haber disputado desde Diciembre la Liga Iberdrola. Fue un fichaje invernal del Málaga CF que a pesar de no haber contado con los minutos que merecía, los que ha tenido ha mostrado desequilibrio por su velocidad, aunque nunca lograba definir con claridad.

Pero si tenemos que hablar de la estrella de esta selección tenemos que nombrar a Janine Van Wyk, icono no solo en su país, sino en todo el continente africano. La futbolista de 32 años, ya es historia al ser la persona (hombre y mujer) con más internacionalidades de todo el país, con más de 150 partidos disputados. La defensa ha sido parte de la NWSL, liga norteamericana de fútbol, con las Houston Dash, por lo que ayudará a compensar a su equipo esa falta de experiencia en grandes citas.

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