El Levante no pudo mantener el ritmo de los de arriba

La temporada para el Levante, en líneas generales, podría haber sido mejor. Durante el último tramo de campaña se cobró el alto desgaste físico que se desplegó durante los primeros meses de competición. Pese a ello las blaugranas guardarán grandes recuerdos de esta temporada como el partido en el Ciutat de València donde consiguieron llevarse el derbi ante el Valencia o el mero hecho de estar durante muchas semanas igualadas con Atlético de Madrid y Barcelona.

Durante el primer tramo de temporada vimos a un Levante bastante intenso. En la quinta jornada ya acumulaba 4 victorias que le lanzaron a la parte alta de la tabla. Un empate ante el Sporting de Huelva frenó la racha granota, pero por poco tiempo. Pese a este tropiezo las levantinas volvieron a encadar a un total de 5 triunfos consecutivos, entre los que destacó el derbi ante el Valencia. Aquel partido se disputó en el Ciutat de València, al que acudieron un total de 8.100 personas para ver como el Levante se imponía 2-1 a sus vecinas.

En la decimoprimera jornada el combinado de Andrés Tudela era tercero y se encontraba a tan solo dos puntos del liderato, pero desgraciadamente para las valencianas el Atleti se impondría 5-0 y el Barcelona 4-0 tres semanas después. Estas dos derrotas marcaron el antes y el después en la temporada de las azulgranas.

Al inicio de la segunda vuelta la distancia con el liderato era de 4 puntos, mientras que los puestos de Champions se encontraban a tan solo tres cifras.

En esta segunda parte del campeonato al Levante le costó tres jornadas en sumar su primera victoria. Para entonces el Valencia ya le arrebatado la tercera plaza y el primer puesto se alejaba hasta los 12 puntos.

Las jugadoras de Andrés Tudela no bajaron los brazos, pero tras conseguir tres victorias consecutivas y ver que las distancias no se reducían ni se recuperaba el cuarto puesto, llegaron los momentos más complicados de la temporada. La derrota ante el Tacuense transmitía la inseguridad que invadía el vestuario granota. Los siguientes tropiezos ante Rayo, Oiartzun, Valencia y Atlético de Madrid condenaron a las valencianas a la cuarta posición y a ver como el primer puesto del que tan cerca estuvieron, se alejaba hasta los 20 puntos.

El partido ante el Valencia podría definirse como la situación más complicada del Levante en años, ya que perder 6-0 en Mestalla frente 17.000 personas ante tu eterno rival es algo que a cualquier equipo podría hundir. Pese a ello el Levante sacó fuerzas en las tres últimas jornadas para ganar dos partidos, el último de ellas ante un Barcelona que se jugaba salir campeón de liga.

A la temporada levantina le quedaba uno de sus torneos fetiches del club, la Copa de la Reina, pero pese a la ganas y grandes expectativas que había entre las filas levantinas, las jugadoras de Andrés Tudela no consiguieron superar al Granadilla en octavos, cayendo eliminadas en la primera ronda.

La próxima campaña se espera poder mantener el ritmo que a día de hoy exige esta competición, para lo cual el Levante se reforzará en todas sus filas y así podrá lograr un equipo competitivo que lance al club a los primeros puestos.

Foto vía: Levante UD

Foto vía: Levante UD

Miki Camino

Estudiante de periodismo enamorado del fútbol en todas sus formas @MikiCamino98

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