Conquistando el mundo

Las previsiones presagiaban el mundial femenino de fútbol más mediático de la historia. Los cambios sociales y la inversión de las federaciones y entidades responsables del fútbol planetario, han hecho que Francia 2019 sea el mejor campeonato de los siete que ya se conocían, no solo en seguimiento, sino en calidad futbolística.

Un mes intenso con muchos nombres propios, tanto individuales como colectivos, pero en el que, sin duda, se ha demostrado que ELLAS han llegado para quedarse y han conquistado más terreno que solo el verde del césped. Intentaremos desgranar lo que ha supuesto el mayor torneo de la FIFA desde varios puntos de vista objetivos.

24 selecciones que han dejado huella

El 7 de junio se iniciaba en París un campeonato que nos iba a dejar instantáneas y recuerdos imborrables de un mundial para la historia. El Parque de los Príncipes lleno hasta la bandera, ya nos metía de lleno en el mes más importante del año para el fútbol.

24 combinados nacionales llegaban a su destino tras 4 años de lucha intra y extradeportiva. 552 futbolistas con historias personales que hemos podido conocer y que ponen en alza los méritos de cada una de ellas. Las Damas Taeguk dijeron adiós demasiado pronto, al igual que Jamaica, Argentina, Escocia, Nueva Zelanda, Chile y Tailandia, aunque nos han dejado datos e imágenes para el recuerdo. Las exhibiciones de guardametas como Vanina Correa, Schneider o Endler las hicieron estar en boca de todos y todas. La chilena, auténtico icono en su país, le demostró al mundo porque dicen que es TOP 3 mundial. La joven promesa jamaicana parecía que jugase sola contra su rival y la fantástica Correa, que volvió a enfundarse los guantes tras ser madre de gemelos y dejar el fútbol. La tragedia de Escocia al quedarse sin pase a octavos por el pundonor de las guerreras argentinas, que fueron recibidas en su país como heroínas a pesar de su temprana eliminación, y es que su camino a Francia ha sido el más complicado de todas las selecciones.

La decepción de las selecciones africanas, de las que Nigeria y Sudáfrica pusieron el ritmo en Francia, aunque no el juego. Camerún, el único combinado que se fue por la puerta de atrás, al demostrar que son leonas indomables, pero más allá de lo disciplinario. Sus amenazas de retirarse por el uso correcto del VAR y la agresividad con sus rivales ha sido el único punto negativo de este torneo.

La calidez del público francés con su selección, la master class de Hansen con Noruega que hacía olvidar la ausencia más sonada, la revolución de las jóvenes alemanas como Gwinn u Oberdorf, la calculadora para el tercer puesto de las chinas, la evolución de las italianas, los goles de Kerr y el brillo de Logarzo en Australia, la vieja guardia brasileña con Marta, Cristiane y Formiga, las celebraciones de Ellen White, la habilidad de las japonesas, la efectividad holandesa, la defensa canadiense, la experiencia sueca, la magia fuera y dentro de Rapinoe y la presentación al mundo de la selección española como selección a tener muy en cuenta. Momentos que quedaran siempre recogidos en la historia de los mundiales.

Tetracampeonas

Aunque el fútbol femenino haya vivido una revolución, sobre todo el europeo con Holanda y España como muestra de la emergencia de países desconocidos en este terreno, las campeonas siguen siendo las de siempre. Estados Unidos tendrá que agregar una estrella más a su escudo a las tres que ya tenían. Al equipo de Jill Ellis no le valía otro resultado que no fuese alzar la Copa al cielo de Lyon a pesar de la eclosión de combinados que le podían complicar el objetivo, como ha pasado durante el campeonato. La mayor goleada de los mundiales que se produjo frente a Tailandia, hacía presagiar que las norteamericanas venían con más hambre que nunca. Incrementada por la posibilidad de que sea el último mundial en óptimas condiciones de algunas de sus futbolistas, ya que es el equipo con más media de edad de los que se han citado en Francia.

La festividad en su fase de grupos nada tuvo que ver con las eliminatorias. Los octavos de final contra España fue el partido en el que más sudaron las campeonas, y es que se enfrentaron a un equipo que no agachó la cabeza y que fue capaz de incomodarlas anulando su juego de transiciones rápidas y su producción ofensiva. El VAR les salvó de un final de partido apurado, para llevarlas a los cuartos ante la anfitriona. Cuando Francia quiso disputar el encuentro, la diferencia ya iba a ser insalvable. En la semifinal contra Inglaterra se mostraron más efectivas que nunca, con la aparición estelar de Naeher que evitó la prórroga.

Sin brillar, pero sabiendo a que jugar en cada momento en la parte del cuadro más difícil, nadie puede negar que son merecidas campeonas por lo que generan en el campo y fuera de él. Son buenas, se lo creen y el mundo las acepta. El equipo más mediático vuelve a romper cifras de seguimiento en su país y fuera de él. Además, con un claro mensaje, seguir peleando para lograr lo que merecen en cuanto a equidad salarial en un territorio en el que ellas venden más que ellos, pero ganan menos dinero.

Para ello, las estrellas como Alex Morgan y Megan Rapinoe no paran de lanzar discursos de igualdad, transparencia y respeto por aquello que son y hacen. Porque ganar el trofeo no les va a hacer rendirse en su empeño, sino que tendrán aún más focos sobre ellas para seguir con su cruzada. Y es que como reza el mensaje del spot de Nike, marca deportiva que patrocina a las campeonas del mundo, “si este equipo gana, ganamos todos”.

El Mundial con más calidad técnica y el más seguido de la historia

Quien lo ve, repite. Eso parece haber ocurrido durante el transcurso de este mes, en el que no solo se han dado de media grandes datos de audiencia, sino que se han ido incrementando conforme avanzaba el torneo. Si bien es cierto que la presencia de público en los estadios ha sido muy positiva, no difiere mucho de los mundiales anteriores, y es que el fútbol de selecciones sigue siendo lo más seguido en categoría femenina. Lo que sí ha batido récords ha sido el seguimiento en cada país de los partidos que implicaban a sus selecciones e incluso a las demás.

En España, Gol Televisión en su apuesta máxima por el fútbol femenino, ha hecho el mejor mes de junio de la historia desde su creación. El partido más visto de la temporada en la cadena lo han jugado ellas, y es que el USA – España marcó el máximo con un 12,8% de share, superando a todos los partidos emitidos de todas sus competiciones, incluyendo los de la Liga 123.

Pero los datos en nuestro país están lejos de lo que se ha movido en el resto del planeta. En Francia, Italia, Inglaterra y sobre todo en Brasil, entre otros, se han reventado las cifras conseguidas en el mundial de Canadá 2015. El Brasil – Francia congregó a más de 50 millones de personas en el mundo, y las semifinales fueron más vista que la final de la UEFA Champions League masculina. Parece que interesa.

La inversión, la apertura de las televisiones a un torneo así, el movimiento social y la apuesta de las federaciones por sus secciones femeninas se han traducido en una mejora espectacular de las futbolistas, que poco a poco van logrando el nivel de profesionalidad que merecen, aunque aún falta mucho por recorrer. El crecimiento de los aspectos físicos, técnicos y tácticos han convertido en este mundial en el más talentoso e igualado de todos los tiempos. La emergencia de las potencias europeas, la aparición de las sudamericanas que luchan cada día contra todo y contra todos nos ha dejado un mundial muy entretenido para el espectador, que ha podido ver de media 2,8 goles por partido. La considerable mejora física de las futbolistas, de los planteamientos y sobre todo de las guardametas ha elevado la calidad de los enfrentamientos.

Un mundial de sonrisas, VAR y reivindicaciones

La cobertura de los medios de comunicación, agregada a las redes sociales ha permitido vivir el día a día de todas las selecciones, ayudando a que las conozcamos mucho más. Hemos tenido tensiones, pero también infinidad de gestos de Fair Play que caracterizan a este fútbol. Ser elegantes en las victorias y en las derrotas, discursos para la historia, como el de Marta, las reivindicaciones de Rapinoe, Fischer o Eriksson de un fútbol sin homofobia, la afición de Países Bajos llenando las calles de Francia, las sonrisas eternas en la concentración de la selección española, entre otros momentos, han sido lo más destacado cuando el balón no rodaba.

Tampoco lo hacía cuando actuaba el VAR, aunque seguro que muchas futbolistas hubieran preferido que así fuese. La tecnología también llegaba como novedad al mundial como ayuda a las árbitros, aunque las conclusiones no han sido del todo positivas, ya que ha habido disparidad de criterios, siendo las decisiones injustas para determinados equipos. El arbitraje sigue siendo un punto a mejorar por la FIFA sobre todo para estar a la altura de torneo así.

Los nombres propios de Francia 2019

Megan Rapinoe

Si hay alguien en el mundo que no la conociera, ha tenido bastantes raciones para hacerlo durante este mes. La balón y bota de oro del torneo ha sido el objetivo de todos los focos. La futbolista más mediática ha aparecido cuando su equipo más lo ha necesitado, anotando seis goles, a cada cual más importante por la situación del partido en el que se daban. Su sangre fría en el campo no era tal fuera de él, y es que sus palabras contra el presidente de su país y su reivindicación sobre una igualdad real apuntando directamente a la FIFA y a quien se diera por aludido, ha hecho revolucionar Francia, y eso que es un país acostumbrado a alzar la voz.

Ha igualado a tanto anotados con Alex Morgan y Ellen White, pero el haberlo hecho jugando menos minutos, le ha llevado a imponerse sobre ellas.

Sari Van Veenendaal

La portera del Arsenal mantuvo con vida a su equipo en muchas ocasiones, algo fundamental ya que los Países Bajos apostaban por partidos largos que resolver al final. Sus paradas decisivas le han llevado hasta el reconocimiento del equipo técnico de la FIFA por encima de Lindalh, que era seria candidata a alzarse también con el premio. Destrona a Hope Solo, que había sido ganadora del trofeo en los dos últimos mundiales.

Giulia Gwinn

Ha mostrado su polivalencia y talento en todos los minutos disputados. Ha ayudado a toda una potencia como Alemania a desatascar los partidos que tanto se le complicaban. Aire fresco que veremos en las siguientes citas con más madurez aún.

Lucy Bronze

La lateral del Olympique de Lyon y para muchos, la mejor futbolista del mundo, ha demostrado toda su calidad en el buen papel de Inglaterra en este campeonato. Leyendo las situaciones como nadie, ha mostrado un despliegue físico brutal, siendo trascendental a pesar de su posición en el campo.

Rose Lavelle

No tiene el foco mediático de sus compañeras, aunque igual su gol en la final le ayuda, pero la joven futbolista de Cincinnati, ha demostrado ser la futbolista con más calidad técnica de su selección, por gesto y pegada. Jugar en un equipo de transiciones rápidas y directas, requiere de una pieza con una excepcional visión para leer situaciones, y Lavelle ha sido la encargada de ello.

La FIFA promete más inversión y cambios importantes

Aún se desconoce la sede oficial del mundial de 2023, pero promete superar aún más a este. Así lo piensa Gianni Infantino, presidente de la FIFA, que ya ha anunciado varias propuestas que se abordaran durante el ciclo mundialista que vuelve a empezar de nuevo. Más de 1.000 millones de euros de inversión, doblar las primas para las vencedoras e incrementar a 32 las selecciones en la fase final.

La perspicacia de una generación que no se conforma con lo que se ha logrado, sino que quiere más y seguir proyectándose al futuro para la continua mejora. Una generación alentada por las que saben que el camino no ha sido sencillo y que las anima a que “llorar al principio para sonreír al final” sea el objetivo de todas ellas. Brindamos por ello. Por las que han estado y por la que estarán. Ellas nunca dejan de ganar aunque los focos de Francia ya estén apagados.

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