Unionistas de Salamanca: un debut en Tercera casi perfecto

La de Unionistas de Salamanca podría decirse que ha sido la actuación deportiva más relevante, al menos en lo deportivo, del fútbol popular en esta temporada 2016-2017. No cabe duda. En su primera campaña en la Tercera División, el club salmantino nacido en 2013 como homenaje a la desaparecida UDS no solo se ha asentado en la categoría sino que ha estado muy cerca de lograr el sueño del ascenso a Segunda División B tras terminar como tercer clasificado del grupo castellano-leonés.

Una temporada sobresaliente caracterizada por unos resultados fuera de lo común en su campo – a día de hoy continúa su racha de cero derrotas en casa -, un proyecto deportivo y económico que ha logrado atraer a jugadores de categorías superiores y, por supuesto, una afición que ha conquistado campos rivales con su comportamiento ejemplar y una animación que no parece conocer el desánimo.

Adaptación exprés a la nueva categoría

Si había dudas sobre las capacidades de la plantilla unionista a principios de temporada, pronto quedaron despejadas. Se mantuvo el esqueleto de la temporada anterior, con incorporaciones de calidad en la defensa y en tres cuartos que pronto fueron indispensables: Manu Arias, Antonio León o Rodri Flórez en defensa, los extremeños Cristo Medina, Alex González y Zubi en el centro del campo o el delantero Oskar Martín con sus goles formaron un conjunto seguro en defensa y muy efectivo arriba.

La primera vuelta de Unionistas sorprendió a propios y ajenos desde el principio, con victorias claras en Las Pistas del Helmántico frente al Burgos Promesas (4-0), Atlético Bembibre (3-0) y otras más trabajadas contra Mirandés ‘B’ o Zamora.

Las primeras victorias pudieron incluso relajar demasiado al conjunto charro que había empezado como un ciclón, llegando a ocupar la primera posición hasta la quinta jornada. Después llegaron los empates que dejaron claro que la dificultad iba en aumento y que, en ningún caso, la Tercera iba a ser un paseo.

En la clasificación, el Atlético Astorga, recién descendido, tomó el relevo hasta el ascenso vertiginoso de la Gimnástica Segoviana -que será de Segunda B la temporada 2017/2018- y Unionistas logró mantenerse siempre en los puestos de Playoff.

Tal vez el primer punto de inflexión de la temporada fue el encuentro ante el Cristo Atlético (0-0), una de las revelaciones de la temporada (4° clasificado), cuando el equipo cerró su portería y encadenó cuatro partidos sin recibir gol.

La victoria ante el Atlético Bembibre devolvió la confianza al once charro que sacó después un 0-4 en su visita a un campo difícil como el de La Bañeza, venció en casa al Zamora con un solitario gol de Alex González y alcanzó la cuarta victoria consecutiva en Tordesillas ante más de 300 aficionados visitantes (1-2).

Los dichosos empates

El equipo salmantino estaba en segunda posición, a tres puntos del líder y en una buena racha. Tal vez fue esta presión la que hizo más difícil los duelos, a priori más sencillos, que se le venían encima. Cuatro empates seguidos, más de uno con goles en contra en los últimos minutos, que dejaron tocado al equipo.

Se acercaba el final de la primera vuelta y eso se traducía en duelos directos ante Astorga y Gimnástica Segoviana. Unionistas venció con trabajo en Villamuriel, con gol de Oskar Martín (0-1), y empató en casa contra los leoneses apeándoles definitivamente de la primera posición (1-1; gol de Cristo).

El fin de la racha histórica

El equipo llegó al último encuentro de la primera mitad de la temporada con otra presión añadida a sus espaldas. Seguía sin conocer la derrota en Tercera División pero llegaba al feudo del club menos goleado y, sin duda, la mejor plantilla del grupo.

Con un gran ambiente de fondo, los blanquinegros no pudieron hacer frente al juego combinativo de los segovianos que dejaron la racha histórica en 54 partidos sin perder y siendo, por el momento, la segunda mejor de la historia después de la hazaña lograda por el CD Orense en la temporada 1967-68, también en Tercera División.

El golpe dejó noqueados a los salmantinos que volverían a perder en su visita a La Virgen del Camino por 4-1, en la peor derrota de la temporada, de las cinco sufridas -4 en temporada regular y 1 en Playoff- y con un once que sirvió para probar a los refuerzos invernales.

Refuerzos para llegar al Playoff

La buena campaña del equipo le permitió reforzarse con jugadores de calidad como Luis Obispo, Peli, Jorge Barba, Mitogo o Manjón que poco tardaron en disputar minutos de juego. Tras dos derrotas consecutivas, los charros se pusieron las pilas y solo cedieron dos empates y una derrota en trece jornadas. Llegó la principal goleada del año (7-0 al Villaralbo) o victorias importantes frente a Ávila, La Bañeza o Tordesillas, pero sobretodo frente al Cristo Atlético (2-0), lo que permitió subir a una tercera posición que se mantuvo hasta el final.

La derrota en Almazán (4-3) en un partido loco hizo saltar las alarmas, pero el Playoff estaba virtualmente asegurado y los goles de Cristo (21), Oskar Martín (15) y el recién llegado en la segunda vuelta Isaac Manjón (9 goles en 17 partidos) prepararon a la afición para el sueño de la promoción.

Un Playoff lleno de emociones

En un club de reciente creación, llegar a lugares inexplorados se convierte por defecto en algo histórico. Tras dos ascensos consecutivos, Unionistas, que a principio de temporada planteó colocarse en la parte alta de la tabla, se encontró con el premio de participar en su primer Playoff de promoción a Segunda B.

El primer rival fue el Águilas (Murcia), probablemente uno de los equipo más rocosos y más experimentados de la categoría. El partido de ida reflejó la ilusión de la ciudad por el posible ascenso y empujó a un equipo que, con todo a favor, tuvo que conformarse con un único gol en los extertores del partido.

El encargado de marcarlo fue el capitán, Dani Chamorro, y fue un gol con tintes épicos que llegó a las 19 horas y 23 minutos (1923 fue el año de la fundación de la extinta Unión Deportiva Salamanca) de las botas de uno de los jugadores que están en el equipo desde los inicios.

Ya en campo visitante, Unionistas llegaba con una ventaja mínima y molestias en algunos jugadores. La afición confió a pesar de las ocasiones falladas, el control inicial del rival y el gol en contra y llegaría el premio de la cabeza de Diego del Castillo que hizo saltar de alegría a los blanquinegros a falta de pocos minutos para el final.

Pero más tarde llegaría la decepción: Un Olímpic de Xátiva (Comunidad Valenciana) de superior categoría no pudo hacerle daño a los charros en casa, donde vencieron por 1-0 con el que pudo ser el tercer gol olímpico de Cristo Medina en la temporada, de no ser porque se lo arrebató un defensa contrario.

Ya en Xátiva, la afición volvió a responder y no dejó de animar en los noventa minutos, aunque la lección de fútbol de un equipo de superior categoría fuese dolorosa (El Xátiva venció por 5-0 en La Murta, dejando el global de la eliminatoria en 5-1 a su favor).

Termina así el primer año en Tercera División de Unionistas de Salamanca con una participación que por poco no fue perfecta pero que tiene más mérito aún tratándose de un debutante en la categoría.

Alberto Órfão

Periodista internacional, si es que alguno quedamos, unionista -de la UDS y ahora, como no, de Unionistas- y de los leones, pero de los del Sporting Clube de Portugal.

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