UD Ourense: el ourensanismo sigue creciendo y escalando con otro ascenso

El Ourense despide la temporada con un nuevo ascenso en su haber. Los ourensanos suman de esta forma el tercero consecutivo desde su fundación allá por el verano de 2014. Gran temporada de los pupilos de Antonio Dacosta a los que les faltó la guinda de un título.

Verano de 2014 a orillas del río Miño. Ourense, tercera ciudad de Galicia, ha perdido hace escasas semanas a su referente en el balompié nacional. CD Ourense entra en causa de disolución después de una nefasta gestión de varias directivas y de haber sido el juguete de las instituciones provinciales. A día de hoy, no hay culpables y se cerrará la liquidación final del club sin que nadie asuma responsabilidades. Pero volviendo a lo que nos compete, las calurosas tardes de julio traían una brisa de esperanza. La UD Ourense era una realidad y arrancaba su meteórico ascenso temporada por temporada desde la Tercera Autonómica.

La 16/17 no iba a ser una campaña más para el ourensanismo. Tocaba competir en la categoría reina del fútbol provincial, el nivel aumentaba, también los rivales y la lucha iba a ser más dura si cabe. Pero algo seguía recorriendo la ciudad de una punta a otra, la ilusión por un nuevo ascenso y por seguir viendo crecer a un proyecto creado por los socios y para los socios. Un club popular en el que nadie puede imponer su ley, en el que prima la transparencia y que este año ha vuelto a incrementar su masa social, alcanzando los 1.500 abonados en Primera Regional. Cifras de ensueño para un equipo que contaba con 3.000 socios la temporada de su desaparición y que 3 categorías más abajo va a la caza de su padre cual fiel heredero.

O Couto lució su mejor cara en los partidos en casa. El ourensanismo respondió a la llamada y aupó a los suyos.

O Couto lució su mejor cara en los partidos en casa. El ourensanismo respondió a la llamada y aupó a los suyos en el camino.

La temporada deportiva estuvo marcada por la regularidad demostrada a lo largo de todo el campeonato. A pesar de algunas derrotas, el objetivo quedó prefijado desde el inicio y el equipo se instaló entre los equipos llamados a pelear por la zona noble. Le acompañaba el Bande, temido rival formado por un 60% de futbolistas que procedían de Tercera División y Ribeiro y Velle, clubes punteros en la categoría y que desplegaban un buen fútbol.

El que esperaba un paseo militar, quedó totalmente sorprendido desde el comienzo. Hubo goleadas y victorias asequibles, pero también tocó sufrir mucho para sacar algunos encuentros adelante. En la memoria quedará el tanto de Rubén Durán frente al Francelos en el descuento y tantas victorias conseguidas en los últimos minutos. Si de algo pueden presumir en el seno del Ourense es que aquí no se rinde nadie. No lo hicieron cuando todos los que tenían que ayudar les dieron la espalda y nació un nuevo club. Tampoco se rindieron cuando la sección femenina se vio obligada a peregrinar en busca de campos de entrenamiento, obligadas a ocupar un campo de fútbol 8, con todas las desventajas que conllevan. Y en el campo tampoco fallaron a todos esos que apoyan desde la grada, dando colorido a un estadio de O Couto que sólo se engalana cada 15 días y vuelve a vibrar con los suyos.

El ascenso se culminó venciendo al Velle por 2-0 delante de más de 1.300 espectadores. Un 26 de marzo y 938 días después de que el club viese la luz. La grada y los futbolistas se fundieron una campaña más en una comunión de ourensanismo. Todos juntos lo han logrado y competirán con los mejores del sur de Galicia, otro pasito más hacia el objetivo principal, volver a llevar a la ciudad de Ourense a categoría nacional de fútbol.

Rubén Durán finalizó la temporada como máximo artillero del equipo. En la imagen, encarando a Pablo del SD Bande.

Rubén Durán finalizó la temporada como máximo artillero del equipo. En la imagen, encarando a Pablo del SD Bande, el gran rival.

El equipo, al que Antonio Dacosta ha dirigido durante 3 temporadas se quedaron con la espina clavada de alzar algún título, algo a lo que habían acostumbrado a la afición tras conquistar Liga y Supercopa la primera campaña y Copa y Liga en la segunda. Esta vez tocó solo ascenso, pero muy bien acogido. Las opciones de alzarse con la Liga se esfumaron tras la derrota liguera en Bande y con un equipo que se dejó la piel, pero que tuvo varias bajas reseñables a lo largo del año. Finalmente subcampeonato con 82 puntos sumados. 26 victorias, 4 empates, 4 derrotas, 82 goles a favor y 26 en contra en 34 encuentros. Rubén Durán con 17 tantos, Cristian con 14 y Hugo García con 10, fueron los máximos artilleros ligueros del club.

La Copa Diputación era la otra alternativa. Tras conquistar la Copa B, tocaba alzarse con la A. Los ourensanos eliminaron al Arnoia en primera ronda gracias a dos tantos de Rubén Durán, la gran estrella del equipo y un hombre que ha cambiado la Segunda B  la Primera Autonómica y que siente muy adentro el ourensanismo, como ya nos demostró en una entrevista a LosOtros 18. En octavos tocó el Arenteiro, club que lideraba la Preferente por entonces. Victoria 1-0 en la ida con golazo de Durán y empate 3-3 en Espiñedo con tantos de Julio Martínez, Aitor y Fran Martínez.

El empate copero 3-3 en Espiñedo frente al CD Arenteiro fue uno de los encuentros más espectaculares de la temporada.

El empate copero 3-3 en Espiñedo frente al CD Arenteiro fue uno de los encuentros más espectaculares de la temporada.

Llegaron los cuartos de final, en donde esperaba el Bande, el gran rival de la temporada. La ida fue el partido de la vergüenza, marcado por la actuación del técnico visitante, que dedicó peinetas al público para terminar encarándose con ellos, mofándose y provocando a afición y jugadores, a los que sacó del partido. Un 0-2 y misión muy complicada para la vuelta. En Bande el equipo creyó y luchó. Los blanquivioletas se adelantaron, pero Senen y Cristian Dacosta daban la vuelta al encuentro. Faltaba un gol y 25 minutos por jugarse, pero no acabó llegando. Eliminados, pero dejando una gran imagen.

El reto seguirá la próxima campaña para el Ourense, pero esta vez ya en Preferente, en una categoría a nivel autonómico y más dura todavía. Los refuerzos ya llegan y todo hace pensar que el cuarto ascenso consecutivo está al caer. Un peldaño más y Ourense volverá a categoría nacional, de la que nunca debió salir. Mataron un club, pero no acabaron con un sentimiento. El ourensanismo es inmortal y algún día se recordará el paso por estas categorías y se sabrá que gracias al trabajo de unos valientes, el sentimiento y la llama siguieron vivos. Ourense respira fútbol. Hablar de fútbol en Ourense es hacerlo de la UD Ourense.

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