UD Aspense: resurrección con ADN

La diversidad de los clubes de fútbol popular es grande. Desde históricos desaparecidos hasta alternativas a Sociedades Anónimas Deportivas que todavía existen, pasando por clubes históricos que cambian de rumbo o iniciativas nacidas de cero. Pero 2016 acogió un caso particular, el de la Unión Deportiva Aspense, un equipo fundado en 1956 que llevaba sin actividad casi dos décadas y que un grupo de aficionados de este municipio alicantino resucitó. Tras su primer año de vida, puede decirse que el accionariado popular revive hasta los muertos. Incluso a aquellos cadáveres que un día se abandonaron en el depósito y se rociaron con nuevas siglas para evitar el olor del desahucio.

La Unión Deportiva Aspense ha terminado su primer año de competición como octavo en su grupo de la Segunda Regional valenciana. “Hay cosas que mejorar, como es lógico, pero sobre todo nos quedamos con haber vuelto a disfrutar del fútbol, algo que hacía años que no nos pasaba”, cuenta Daniel Pujalte, el ‘presidente’ del club. Este cargo siempre ha de entrecomillarse en los equipos que optan por el accionariado popular. La ley obliga a designar cargos, aunque la fórmula de organización sea horizontal y basada en el principio de «un socio y un voto». Un método al que ha afiliado un nuevo equipo esta semana, el también alicantino CF Joventut Teulada-Moraira. Con esta escuadra ya son tres los representantes del fútbol popular en la Comunidad Valenciana (el tercero es el CFP Orihuela Deportiva), el territorio más prolífico para este tipo de iniciativas.

“Veníamos con la intención de competir y ascender, pero cuando empezó la liga nos dimos cuenta que tampoco era una obligación”, relata Pujalte, que recuerda cómo el equipo se constituyó de modo express. Esta es una realidad común a la que se enfrentan todos los clubes populares en su primer año. Afrontan una carrera de “ahora o nunca” en la que en apenas unos meses tienen que buscar los fondos y los jugadores para salir adelante. El caso del Aspense fue especialmente enfarragoso. Un work in progress en toda regla. Tras una primera asamblea fundacional celebrada el 25 de febrero de 2016 se creó el ADN Aspense (Accionariado Deportivo Nuevo Aspense), como un modo de evocar a la desaparecida UD Aspense.

La UD Aspense histórica, con Manolo 'el del Bombo' | Foto. UD Aspense.

La UD Aspense (1988), con Manolo ‘el del Bombo’, que el equipo contrató para unos ‘playoffs’ | Foto. UD Aspense.

Lo que vino después permitió conocer la autopsia de un club por cuyo estadio, Las Fuentes, pasaron equipos tan importantes de la Comunidad Valenciana como el Villarreal, el Levante, el Hércules o el Elche. ADN Aspense se encontró que en determinado momento la junta directiva decidió abandonar el equipo. Parte de ellos formaron otro club, el Aspe UD,  justo cuando el histórico comenzaba a dar pérdidas. Este nuevo club se vendió como una fusión con el Aspense primigenio, en parte, para poder quedarse con la publicidad del campo de Las Fuentes. Este beneficio le correspondía al equipo más antiguo por fundación que, en aquel momento, era el CF La Coca de Aspe. Los miembros de ADN Aspense se toparon con que no podían usar el nombre de ‘Aspense’, por coincidencia con un club que no había desaparecido como tal.

Entrenadores asamblearios, campos mal repartidos

Cambio de idea. El colectivo asumió la deuda contraída con la federación, que no superaba los 850 euros (sólo gastos de inscripción, 600 si se pagaban de una vez) y rescató del ostracismo al club histórico. Con todo lo que eso conlleva: escudo, colores… Por lo que con la ley en mano son el equipo más antiguo de la localidad, a pesar de la inactividad. Esto fue posible gracias a un grupo de 40 accionistas iniciales que son dueños del club por 350 euros: 100, con el primer abono, el resto en cuotas de 50 en los próximos años. “Era necesario ese esfuerzo inicial para configurar un presupuesto de 7.000-8.000 euros que prácticamente se va íntegro en gastos federativos. La ficha de un jugador de Segunda Regional en Valencia está alrededor de los 80-90 euros, con la mutualidad. Multiplica por 20… Añádele los árbitros (100)…”, enumera el directivo para describir el rompecabezas que supone el presupuesto de un club modesto.

Entre los accionistas fundadores están el tándem de técnicos que arrancó la temporada: Luis Puerto y Juan Francisco Caparrós. Pujalte pone énfasis en este apartado para resaltar la capacidad de decisión de los accionistas (todos sus votos valen lo mismo): “Los técnicos se eligen en asamblea. También el puesto de director deportivo. Tras la elección, el trabajo es suyo e independiente. Ahí no nos metemos”. El proceso de selección de jugadores para la primera plantilla fue un éxito, “nos dio pena porque hubo muchos interesados que se quedaron fuera, pero algunos vinieron a entrenar con nosotros igualmente. Con el paso de las jornadas y la llegada de las lesiones, varios consiguieron entrar en las convocatorias”.

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La grada de la UD Aspense tiene un código ético: prohibido insultar, también para aficiones visitantes. | Foto: UD Aspense.

Más difícil fue tener un campo y unos horarios dignos para entrenar. “Somos el único equipo del pueblo (además del Aspe UD, La Coca y un club femenino, el Atlético de Aspe, fundado el año pasado) que entrena en hierba artificial. Y sólo nos dejan medio campo dos horas a la semana, uno de los días, viernes a las 21:00, cuando muchas veces jugamos los sábados”, critica Pujalte. El Aspe UD está encuadrado en Primera Regional (este año disputó la promoción para ascender a Preferente) y La Coca subió esta temporada a esta misma categoría.

Uno de los impedimentos que argumenta el Ayuntamiento de Aspe para el reparto de los campos es que la UD Aspense no tiene equipos de base: “La pescadilla que se muerde la cola: no tienes subvenciones, no puedes hacer fútbol de base, no tienes fútbol de base, no recibes ayudas”. Desde el club rojillo critican el actual modelo de cantera de muchos equipos, donde las cuotas que pagan los padres por sus hijos sirven para mantener al primer equipo, “no puede ser así, lo que se paga tiene que ir íntegramente a la formación de los futbolistas más jóvenes. Pero es difícil arrancar, sólo cada ficha de un niño te cuesta 70 euros”. Pujalte avanza que la intención del club rojillo es contar para la próxima temporada con un juvenil, que se financiará con las aportaciones de los socios, con eventos y merchandising.

Una grada que atrae a jugadores de otros equipos

Donde el Aspense no ha tenido rival es en la grada, con el Komando Torrija al frente. “Este grupo de animación es lo mejor que le ha podido pasar al club. No se había visto algo parecido en el pueblo. Los jugadores alucinan con este núcleo de chavales. De hecho, es el principal motivo por el que la gente va al campo”, enfatiza el accionista del Aspense. La grada del equipo alicantino tiene un código ético que impide insultar, “ni al árbitro ni a los jugadores, a algún aficionado de equipos contrarios hemos tenido que recordárselo”.

El ambiente de la grada es tal que Pujalte concluye: “Hay días en los que tras perder nosotros por 4-0 recibo llamadas de jugadores de otros equipos preguntándome si vamos a hacer pruebas de captación, que quieren estar en nuestro equipo porque han alucinado con nuestros aficionados”. El directivo reconoce que queda “mucha pedagogía por hacer”, pero los primeros pasos de gigante, como recuperar el fútbol para la gente y tener un club integrado en la comunidad, están más que dados.

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