FC Tarraco: el primer club de fútbol popular catalán con fines sociales

El FC Tarraco nació en noviembre de 2012, como una iniciativa impulsada por varios vecinos del barrio de Torreforta. Hartos de ver como el fútbol se convertía en un negocio para unos pocos y un gasto desorbitado para otros muchos, se decidieron por crear un club de accionariado popular, que se convirtió en el primero de Cataluña. Sus primeros pasos estuvieron enfocados a la labor social, dejando lo deportivo en un segundo plano y arrancando a competir en la categoría más baja, la cuarta catalana.

El conjunto tarraconense se inspiró en el modelo del CAP Ciudad de Murcia para llevar a cabo su propósito. No fue un camino fácil porque ya saben que los problemas burocráticos y las trabas legales no son pocas, pero consiguieron su objetivo. El fútbol popular llegaba a este barrio de Tarragona y lo hacía con ilusión, esperanza y muchas ganas de seguir creciendo y progresando. Los socios decidieron que lo principal y más importante era realizar una labor social por el barrio, formando además del equipo masculino, una escuela de fútbol base y un equipo femenino para dar oportunidades a todos aquellos que querían disfrutar del fútbol.

La aventura arrancó con casi un centenar de socios y abonados, que fueron creciendo paulatinamente. Se apostó por empezar de cero, por dar oportunidades a la gente de la casa, del barrio, por crear una cantera y, especialmente, por crear un nexo social con la comunidad de vecinos y de esta forma seguir creciendo y ayudando al barrio con un modelo de deporte sostenible y sin negocio a la vista. Los aficionados del Tarraco comenzaron a movilizarse con su equipo y eso se hizo notar en una categoría como la cuarta catalana, que acostumbra a tener excesivos aficionados siguiendo los partidos. El ambiente en los encuentros era espectacular y fue un punto para seguir lanzando el proyecto.

Aficionados del FC Tarraco celebran junto a los del CAP Ciudad de Murcia, los éxitos de este club.

Algunos de los aficionados del FC Tarraco posan junto a los del CAP Ciudad de Murcia. Ambos han estado siempre muy unidos.

El conjunto catalán puede presumir de ser el pionero en su Comunidad Autonóma y de seguir luchando por sacar adelante su proyecto, a pesar de no haber logrado ascender de categoría. Eso no ha sido un problema para los socios, que siguen disfrutando del fútbol popular. Lo deportivo no importa, el trabajo está en lo social y ahí se han desmarcado del resto de equipos de la categoría. El fútbol base es un hecho y el conjunto femenino ha sabido subsistir pasando del fútbol 11 al 7 y adaptándose a la filosofía del club.

Tras varias campañas luchando sobre el césped, han conseguido cumplir sus objetivos prioritarios de fundación. Han devuelto el ambiente festivo a los estadios que visitan y a una categoría amateur, pero que vuelve a sentir el calor de las gradas gracias a este proyecto. Han conseguido una masa social fiel, involucrada con el proyecto y que respeta y apoya esta filosofía, sea cuales sean los resultados, es decir, han conseguido lo más importante, que no importe el resultado, sino disfrutar y pasarlo bien. En poco más de 4 años de vida, el Tarraco es todo un referente en su comunidad y cuenta cada vez con más adeptos, señal inequívoca de que el fútbol popular prosigue creciendo.

La apuesta por el fútbol femenino también ha sido una de las premisas en los años del proyecto. Cuentan con un equipo de F-7.

La apuesta por el fútbol femenino también ha sido una de las premisas en los años del proyecto. Cuentan con un equipo de F-7.

En lo deportivo, el club no ha sido capaz de dar el salto de categoría, pero ha ido mejorando poco a poco sus registros y ha dado paso a muchos futbolistas de la cantera y del barrio, que han tenido la oportunidad de disfrutar del deporte rey vistiendo la camiseta y colores de este equipo de accionariado popular. La creación del conjunto femenino, fue otro de los grandes logros, equiparando de esta forma a mujeres y hombres con el fútbol como reclamo. Su mayor éxito, llegó en 2016, cuando llegaron a la final de la Copa Tarragona.

Como ven la humildad es la base del FC Tarraco. No importan los títulos, no importan los ascensos, importa mostrar un modelo de fútbol alejado del negocio, en lo que prima es la labor social y en lo que lo realmente importante son las personas. Con estas piedras, los éxitos acabarán llegando con el paso del tiempo. De momento, es tiempo de disfrutar con el fútbol, ese que han alejado de la afición, pero que clubes como el que hoy nos atañe, acercan cada día más a los verdaderos amos del fútbol, los hinchas.

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