AFC Wimbledon: el orgullo del fútbol popular inglés

Bandera que preside la zona de supporters del AFC Wimbledon cada partido disputado en Kingsmeadow. Foto vía http://thinwhitelinemagazine.com

Bandera que preside la zona de supporters del AFC Wimbledon cada partido disputado en Kingsmeadow. Foto vía http://thinwhitelinemagazine.com

Corría el año 2001 cuando la afición del histórico Wimbledon FC, conocido, entre otras cosas, por la mítica Crazy Gang que en 1988 logró el título de la FA Cup contra el Liverpool, recibía la peor noticia que un seguidor de un equipo de fútbol puede recibir. Su club de toda la vida, iba a ser trasladado a otra ciudad por los problemas financieros derivados del descenso a First Division (actual Championship) que se consumó al final de la temporada 2000/01.

La realidad es que los Dons, como se conoce a los fanáticos del club londinense, llevaban 20 años fuera de Wimbledon, ya que su antiguo estadio, Plough Lane, no reunía las condiciones de seguridad óptimas para poder albergar partidos de Premier League, pero Selhust Park, también en la población de Merton, pero fuera del suburbio original, se había convertido en su nuevo hogar, a la espera de poder volver de nuevo a su lugar de procedencia.

Tras la noticia del traslado, no se hizo esperar la reacción airada de la masa social del club, que se manifestó en repetidas ocasiones para que su equipo de toda la vida no se marchara a Milton Keynes, ciudad de destino con la que Charles Koppel, presidente de la entidad, llegó a un acuerdo ese fatídico 2001.

Ni la Football League, ni la propia FA aceptaron dicho acuerdo en un primer momento, alegando que si Milton Keynes quería tener un equipo en la liga profesional, tenía que ganárselo en el terreno de juego. Pero pronto, el fútbol negocio fue haciendo de las suyas, y una comisión independiente de dicha federación intermedió entre la liga y los propietarios para ver qué proyecto tenía más viabilidad económica.
El dinero, había derrotado al deporte. Pero la cosa no quedó ahí. El equipo resultante del traslado, cambió el nombre -de Wimbledon FC pasó a llamarse Milton Keynes Dons-, de escudo -desapareció el águila de dos cabezas representativa del club a un emblema totalmente diferente- y aún peor, de color de club -adiós al azul y amarillo característicos, dando lugar a un uniforme totalmente blanco.
Cualquier resto de la historia de la institución, quedó eliminado para siempre.

Tras la consumación del adiós del club a su tierra natal, los aficionados del Wimbledon FC, fundaron como heredero legitimo el Association Football Club Wimbledon, conocido como AFC Wimbledon, el 30 de mayo de 2002. La nueva entidad, que a partir de entonces empezó a actuar en la localidad de Kingston upon Thames -al lado de Merton-, tuvo que empezar desde cero. Y ello significa que sus fans pasaron, en un año, de ver partidos de la First Division, a ocupar plaza en la novena categoría del fútbol inglés.

Con el tiempo, la nueva institución fue ascendiendo deportivamente hasta llegar de nuevo al fútbol profesional el verano de 2011, en un emotivo y emocionantísimo duelo de play-off final contra el Luton Town FC.

Este ascenso, llevó a los supporters, dueños del club, allí donde querían: a volver a ver a su equipo del alma dentro de la Football League… Y algo más.
El sistema futbolístico de Inglaterra, con multitud de competiciones menores pero con mucha repercusión, daba pie a la posibilidad real que el heredero legítimo del Wimbledon FC se enfrentara muy pronto al heredero económico.

Tres fueron los duelos coperos entre los dos rivales acérrimos, todos ellos fuera de casa y siempre con los de Milton Keynes en categoría superior, aunque el último de los choques se saldó con una celebradísima victoria del AFC por 2-3.

Pero la gran explosión de la rivalidad entre entidades se empezó a gestar tras el último ascenso, el verano pasado, del AFC Wimbledon a la Football League 1, división donde cayó el equipo de Milton Keynes también el mes de junio de 2016. Por primera vez, en duelo liguero, los Dons se medían contra sí mismos y contra su historia, y por fin, la afición local podía tener la opción de tomarse la revancha deportiva de tantos años de agonía.

Y esta vendetta futbolística se llevó a cabo este martes, 14 de marzo de 2017. El día en que el Wimbledon se venció a sí mismo, con goles de Jake Reeves y el ídolo Lyle Taylor. Esa fue la jornada en la que el fútbol popular de Inglaterra dio un puñetazo sobre la mesa del fútbol moderno, derrotando a la franquicia que le robó su historia a sus aficionados. Todo ello en su minúsculo recinto actual, Kingsmeadow, a la espera que se construya el Nuevo Plough Lane y que aficionados, club y estadio puedan, de una vez por todas, volver a sus orígenes, a su casa, tras muchos años de exilio y ascensos deportivos.

Revista previa del partido AFC Wimbledon - MK Dons (2-0), sin referencias a un rival, el cual no reconocen. Foto vía www.skysports.com

Revista previa del partido AFC Wimbledon – MK Dons (2-0), sin referencias a un rival, el cual no reconocen. Foto vía www.skysports.com

Javier Tomás Cortés

Maestro, aficionado del CF Reus Deportiu y apasionado del periodismo deportivo a partes iguales.

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