Liverpool FC 2 – 2 Sevilla FC: El Sevilla sale vivo del asedio

Si hay un himno que puede compararse al You’ll never walk alone a nivel histórico y emocional en la ciudad de Liverpool, ése es el de la Champions League. El conjunto ‘red’ volvía a la máxima competición continental tres temporadas después, y las gradas de Anfield se vestían de gala para asistir al estreno continental del cuerpo de élite que ha configurado Jurgen Klopp. En frente, el Sevilla, del que la entidad inglesa no guarda buenos recuerdos: su último enfrentamiento, en este caso en la Europa League, acabó con el título cayendo del lado andaluz en Basilea después de una remontada para la historia.

Esta vez no iban a estar Gameiro y Coke, los artífices de aquél partido, ni el terreno iba a ser neutral. Le tocaba sufrir al Sevilla en sus propias carnes lo equivalente a visitar el Sánchez-Pizjuán: la presión que ejerce la grada cuando se convierte en el jugador doce. La sintonía entre hinchada y equipo es total, y en Liverpool se toca al ritmo del heavy metal. Los jugadores fueron los primeros en tocar los acordes que había planeado el técnico alemán para la ocasión, y poco a poco los 54.000 miembros del coro se fueron sumando. Entre tanto, la partitura sevillista quedó reducida ante una marea de tal calibre. Sólo el oportunismo y los errores del Liverpool salvaron al Sevilla, que fue a remolque durante todo el encuentro, incapaz de sobreponerse por habilidad.

Los primeros minutos del encuentro ya fueron demostrativos de lo que sería el partido, con el Liverpool obstinado a encerrar al Sevilla en su área y asediarlo, sin cuartel y sin posibilidad de bandera blanca. La intensidad era extraordinaria. Antes del minuto 4 Emre Can y Henderson ya habían inquietado a Sergio Rico con disparos desde la frontal. Con todo, si hay algo que excita y motiva a los equipos de Berizzo son las fases del partido frenéticas y vertiginosas. Ya nos acostumbró a ello con el Celta y sus eliminatorias de Europa League. En este contexto, llegó el primer tanto sevillista, obra de Ben Yedder, que remató en el área pequeña un centro raso de Escudero en el minuto 5. El ex del Toulouse está de dulce, y una de las claves de ello es la confianza del ‘Toto’ en él, aun por delante de Muriel.

Ben Yedder anotó una diana ante el Liverpool a los cinco minutos de encuentro | Foto vía: sevillafc.es

Ben Yedder anotó una diana ante el Liverpool a los cinco minutos de encuentro | Foto vía: sevillafc.es

Pero también Klopp es un entrenador de primera talla mundial, capaz de moldear un equipo a su antojo e imprimir su sello en él. En el caso de este Liverpool, es inevitable encontrar un paralelismo con respecto a su Borussia de Dortmund: las constantes ayudas de Schmelzer y Piszczek a Reus y Blaszcykowski para desbordar por las bandas y encontrar al delantero se han trasladado a las figuras de Gómez, Alberto Moreno, Salah y Mané. Ellos cuatro fueron los encargados de girar el marcador en la primera parte, desesperando a Mercado y Escudero, y haciendo recular a Navas y Correa para hacer ayudas en defensa. Con el conjunto nervionense en el área, los costados fueron el fetiche inglés.

Así llego el gol de Firmino, después de una pared entre Henderson y Moreno, que ganó línea de fondo y envió un balón al área pequeña para que el brasileño hiciera el primero. Un minuto después, otro contraataque de Mané casi le cuesta un susto al Sevilla, que sólo podía achicar aguas y despejar ante el éxtasis ‘red’. En el 37’ Salah puso por delante a los locales con un disparo que se coló en la portería después de rebotar en Kjaer. La jugada no estuvo exenta de polémica por una falta anterior sobre N’Zonzi. Aún hubo tiempo en esta primera mitad para que Firmino fallara un penalti y Moreno no concretara una ocasión clamorosa con la que hubiera sentenciado a su ex equipo.

Los quince minutos de descanso fueron mano de santo para el Sevilla, que estuvo todo el primer tiempo soñando con un tiempo muerto. Sarabia entró por el lesionado Pizarro, y el juego sevillista empezó a cobrar sentido de la mano de jugadores como Banega o N’Zonzi, que aportaron tranquilidad y pausa. El cansancio de los de Klopp contribuyó a ello. Las llegadas dejaron de ser tan claras y el ritmo asfixiante de la primera mitad se tornó en un juego más estratégico. Donde la intensidad no aminoró un ápice fue en los banquillos, en los que la batalla continuó con un cruce de palabras entre Klopp y Berizzo. El argentino fue expulsado por impedir un saque de banda local.

Ante la falta del capitán del barco andaluz y con la intención de matar el partido, el entrenador teutón movió el banquillo e hizo saltar al césped a Coutinho, la estrella en entredicho, que debía surtir de balones a los incombustibles Salah y Mané. El Sevilla aguantó el arreón hasta que la entrada de Luis Muriel oxigenó al equipo. De la frescura del colombiano nació una jugada que terminaría con Correa batiendo a Karius en el 72’.

Conscientes de que habían merecido mucho más, los locales se fueron arriba con todo.El Liverpool es una apisonadora en ataque; pero Lovren y Matip no dan seguridad a una retaguardia que queda descubierta por la participación ofensiva de los laterales. Además, la falta de un pivote puro que pueda apoyar a los centrales pasa factura a largo plazo a la hora de replegar. Muriel se sirvió de ello y a punto estuvo de conseguir los tres puntos para los andaluces después de ganar la espalda a la defensa después de un despeje de la zaga del Sevilla. Para colmo, la última acción del partido dejó la expulsión del lateral derecho Gómez por doble amarilla.

De esta manera, y con más fortuna que merecimiento, el Sevilla arrancó un valiosísimo empate del feudo inglés y solventó así la salida más complicada de la fase de grupos de Champions.

Ficha Técnica:

Liverpool FC: Karius; Gómez, Matip, Lovren, Moreno; Wijnaldum, Emre Can (Coutinho, min.75), Henderson; Salah (Oxlade-Chamberlain, min.88), Mané (Sturridge, min.82) y Firmino.

Sevilla FC: Sergio Rico; Mercado, Kjaer, Pareja, Escudero; Pizarro (Sarabia, min.44), N’Zonzi, Banega; Navas, Ben Yedder (Muriel, min.72) y Correa.

Goles: 0-1, Ben Yedder (min.5), 1-1, Firmino (20’), 2-1, Salah (min.36), 2-2, Correa (min.71).

Árbitro: Danny Makkelie (Holanda). Tarjeta amarilla a Alberto Moreno (min.38)/ Mercado (min.34), Pareja (min.41) y Banega (min.44). Expulsó a Joe Gómez, por doble amonestación (min.62 y min.88) y a Eduardo Berizzo (min.59) por protestar.

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