FC Spartak Moscú 5 – 1 Sevilla FC: Pánico en la Montaña Rusa

Si hay un símil más que adecuado para definir el inicio de temporada del Sevilla FC, ese es, sin duda, el que lo equipara con una montaña rusa. En los casi dos meses que llevamos de campaña el club de Nervión ha pasado por todos los matices de la escala de grises. De sacar partidos a base de casta y fortuna, a mostrar una actitud indolente en la derrota como la de este fin de semana contra el Athletic; pasando por empates insustanciales a nivel de juego. Ayer la gama llegó al negro más intenso, el de la pasividad absoluta. Berizzo continúa buscando su sintonía con rotaciones que acaban afectando al ritmo competitivo de sus jugadores y desesperando al aficionado, incapaz de reconocer un once consolidado con el que afrontar las grandes citas. Anoche, en el Otkrytie Arena, el Spartak de Moscú retrató las carencias del equipo andaluz, que baja a la tercera plaza de liguilla de grupos de la Champions League.

El otro partido del grupo enfrentaba al Liverpool y al Maribor; una salida relativamente cómoda para el equipo de Klopp, máximo rival de los sevillistas en esta fase del torneo, por lo que era más que necesario llevarse los tres puntos de tierras rusas para seguir arriba. Un escenario hostil y escurridizo para la mayoría de grandes escuadras occidentales, acostumbradas ya a atragantarse ante rivales corredizos y de larga tradición en casa como los rusos, los turcos o los ucranianos. El desenlace de la historia ya no es ningún enigma: el Liverpool se ensañó con su rival y le hizo 7, mientras que el Sevilla lo único que pudo llevarse de recuerdo en la maleta fueron muchos goles y un saco de dudas.

Para el encuentro, Berizzo decidió prescindir de N’Zonzi como pivote, y alineó a Pizarro en su lugar, escudado por dos jugones como Banega o Krohn-Delhi. Arriba se mantuvo Ben Yedder, máximo goleador del equipo en lo que va de temporada, flanqueado por Nolito y Sarabia, que debían surtirle de balones. En defensa y portería se mantuvieron los teóricos titulares. Por parte rusa, las principales amenazas eran Quincy Promes, endiablado extremo holandés, y Luiz Adriano, un goleador contrastado en ligas del este.

La primera parte mostró rápidamente a qué juegan los rusos. Un córner mal aprovechado por los visitantes derivó en una contra fulgurante de los locales, que se adelantarían a los 18 minutos por medio de Promes. El Sevilla estaba siendo mejor y creaba ocasiones, por lo que no desesperó hasta que Kjaer convirtió el empate 10 minutos después por medio, ahora sí, de una jugada de estrategia bien fabricada. Pudo poner Krohn-Delhi al Sevilla por delante antes del descanso, pero Selikhov se cruzó en su camino hacia el gol con una parada de videojuego.

Kjaer se estrenó como goleador sevillista ante el Spartak | Foto vía: sevillafc.es

Kjaer se estrenó como goleador sevillista ante el Spartak | Foto vía: sevillafc.es

Las llegadas sevillistas siguieron sucediéndose al principio de la segunda mitad, con Ben Yedder estrellando un gol cantado en el cuerpo de un defensa. Se merecían ir por delante en el luminoso los del Sánchez-Pizjuán, los únicos que habían puesto futbol durante una hora ante 45.000 espectadores. Fue a la hora de partido cuando el giro de guión de la diosa fortuna quiso mostrar que el futbol es cuestión de efectividad. En la única jugada medio orquestada por los locales, el Spartak anotó el 2-1 gracias a un remate de Melgarejo. El Sevilla, lejos de agrandarse y poner toda la carne en el asador para conseguir lo que merecía, bajó los brazos y se convirtió en el ‘sparring’ del conjunto entrenado por Massimo Carrera.

Las constantes llegadas de los moscovitas, sumadas a la apatía de Lenglet, Kjaer, Escudero y Mercado dieron lugar a dos goles más. El tercero, un remato cruzado a placer de Glushakov, el cuarto; un bonito gol de Luiz Adriano, que tuvo todo el tiempo del mundo para regatear a Rico después de pasar entre los dos centrales. El portero se desgañitaba y reñía a su zaga, que siguió ensimismada en sus fallos, incapaz de mostrar algo de pundonor. La mayor obra de arte de la noche llegaría en el minuto 90, de la misma pluma que firmó el primer gol, con un Quincy Promes que saldó su noche estelar poniendo ‘la manita’ después de bailar a dos defensas nervionenses (cañito incluído) y filtrar un disparo cruzado entre otros dos zagueros. Veremos cuánto dura en Rúsia el holandés.

Toca remar en Sevilla, y toca hacerlo todos juntos, empezando por Berizzo, que si bien ha ido salvando los partidos por acciones puntuales o cambios estratégicos, aún no ha encontrado un sistema de juego que aporte fiabilidad en las dos áreas. Quedan tres partidos para estar en octavos, dos de ellos en casa. Las dos salidas más difíciles ya se han hecho y el equipo es consciente de lo que se juega. Quitarse la espinita de no pasar de octavos en Champions o volver a Europa League. Si Berizzo encuentra el botón, el Sevilla estará entre los 16 mejores del continente, si no lo consigue, la cabra tirará al monte.

Ficha Técnica:

F. C Spartak Moscú: Selijov; Eschenko, Tasci, Dzhikiya, Kombarov; Fernando, Glushakov; Samedov (Melgarejo, min.24), Popov (Pasalic, min.56), Promes; y Luis Adriano.

Sevilla FC: Sergio Rico; Mercado, Kjaer, Lenglet, Escudero; Krohn-Dehli (Vázquez, min.70), Pizarro, Banega; Sarabia, Ben Yedder (Muriel, min.82) y Nolito (Navas, min.76).

Goles: 1-0, Promes (min.18); 1-1, Kjaer (min.29); 2-1, Melgarejo (min.58); 3-1 Glushakov (min.66); 4-1 Luiz Adriano min.74); 5-1, Promes (min.90).

Árbitro: Gianluca Rocchi (Italia). Tarjeta amarilla a Escudero (min.37), Pizarro (min.89) / Dzhikiya (min.34), Fernando (min.45).

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