Rayo Vallecano 2 – 1 Real Sporting de Gijón: El Rayo vence a la polémica

Foto vía LFP.es

Lo que pudo ser un bonito partido y un espectáculo equilibrado, como había sido en los primeros 40 minutos, se transformó en un descafeinado encuentro donde la superioridad numérica del Rayo Vallecano y los espacios que el Sporting se veía obligado a conceder tras el paso de los minutos y el cansancio, propiciarían una cómoda victoria del equipo madrileño.

La actuación del colegiado Vicandi Garrido se ha transformado en decisiva tras el penalti y expulsión del defensa sportinguista Bernardo, en el minuto 40 de partido. Hasta ese momento, el Rayo Vallecano llevaba la iniciativa del juego y el Sporting esperaba alguna opción a la contra, aunque ni unos ni otros habían inquietado las porterías contrarias salvo un disparo lejano de Bebé que se había ido cerca del palo derecho de Alberto. En el minuto 36 el árbitro muestra al defensa colombiano del Sporting una primera tarjeta amarilla, justa, al cortar una contra iniciada por Llorente. Dos minutos después se produce la acción de la expulsión. Centro desde la banda izquierda y Javi Guerra engancha una volea que se estrella en la mano derecha de Bernardo. Aquí entramos en la eterna interpretación del árbitro que debe decidir si la acción es voluntaria o no. Sorprenden dos cosas, el tiempo que tarda Vicandi Garrido en señalar la pena máxima y como es capaz de interpretar voluntariedad en un disparo a un metro de distancia, con un brazo pegado al cuerpo y que no ocupa un espacio que no es el suyo.  Si a esto añadimos que en el minuto 62 el defensa rayista Amaya toca el balón con las manos dentro del área, cuando está en el suelo, para protegerse de un balón que iba directamente a su rostro, y en ese caso el señor Garrido no interpreta voluntariedad alguna, pues el argumento de las decisiones arbitrales decisivas tienen todo el fundamento.

A pesar de ello, el partido siempre tuvo momentos de interés, más que de buen fútbol. En el minuto 40 Trashorras transforma el penalti y adelanta al Rayo engañando a Alberto. Antes de todo esto, Pablo Hernández debió retirarse lesionado en el muslo derecho y fue suplido por Embarba. Tras ese gol, el Sporting acusa el golpe y el Rayo goza de situaciones de desborde, sobre todo por banda izquierda con un Rat muy incisivo. Sanabria también se tiene que retirar lesionado y le sustituye Lora. Se llega al descanso con la ventaja mínima de los madrileños y con mucho trabajo para Abelardo intentar abordar una segunda parte en inferioridad y por debajo en el marcador.

Tras la reanudación, otra acción por banda izquierda que el Sporting seguía siendo incapaz de controlar finaliza con un centro que Javi Guerra remata de cabeza, saca Alberto como puede y el propio jugador andaluz remacha a bocajarro. El 2-0 prácticamente finiquitaba el partido con más de 40 minutos por delante. Sin embargo, un minuto después Jony aprovecha un regalo de Amaya que se confía en el pase al lateral, pierde el balón y el jugador asturiano se planta delante de Toño para batirle por bajo. La rapidez en el gol para acortar distancias tuvo consecuencias en los dos equipos. Primero el Sporting se sintió vivo y fue a buscar al rival en la presión, y despúes al Rayo le entraron dudas y vivió momentos de inseguridad, aunque esta inseguridad nunca se tradujo en ver peligrar de forma real el resultado. A pesar de la incertidumbre, Toño nunca tuvo trabajo, aunque un balón parado u otro error pudiese dar al traste con la victoria vallecana. En el minuto 62 se produce la mano de Amaya tras un disparo desde la frontal del área que el árbitro no ve o no considera voluntaria.

Los dos equipos movían el banquillo Lass entraba por Bebé, y Sergio Álvarez lo hacía por Rachid. La distancia entre líneas del Sporting hacía que jugadores como Trashorras lo pudiesen aprovechar y llegar al área contraria con cierta facilidad, cuando existía un mínimo de precisión, y de esta forma Lass y Baena gozaban de extraordinarias ocasiones que no acababan de concretar para sentenciar definitivamente el partido. A 15 minutos del final se realizaban los últimos cambios Guerrero se retiraba agotado del trabajo y entraba en su lugar Carlos Castro y Manucho entraba por Javi Guerra en el Rayo. En ese tramo final de partido, el Rayo intentaba que el reloj corriese y el Sporting quería pero no podía.

En resumen, el Sporting podría haber merecido algo más por su actitud con un jugador menos, pero por ocasiones la victoria del Rayo debió ser más amplia y clara. Es evidente que tanto Rayo Vallecano como Sporting de Gijón son dos equipos con una determinada seña de identidad, cosa que otros equipos no pueden decir. Paco Jémez continúa con su innegociable estilo de juego lo cual es una bendición para el fútbol, aunque en determinadas situaciones y ante determinados rivales pueda parecer un suicidio. Por su parte Abelardo ha demostrado que sus equipos son valientes. No ha especulado con un resultado digno y se ha ido a por el empate aún a riesgo de encajar una goleada.

Esperanzador inicio de ambos equipos que en la próxima jornada se enfrentarán a los dos clubes sevillanos, el Rayo al Sevilla en el Pizjuán y el Sporting en el Molinón ante el Betis.

Ficha técnica:

Rayo Vallecano: Toño; Nacho, Amaya, Llorente, Rat; Bebé (Lass, m. 64), Baena, Trashorras, Pablo Hernández (Embarba, m. 28); Jozabed y Javi Guerra (Manucho, m. 76).

Sporting de Gijón: Alberto; Luis Hernández, Bernardo, Meré, Canella; Halilovic, Rachid (Sergio Álvarez, m. 66), Mascarell, Jony; Sanabria ( Lora, m. 44) y Guerrero (Carlos Castro, m. 74).

Goles: 1-0, m. 40, Trashorras (p.); 2-0, m. 47, Javi Guerra; 2-1, m. 48, Jony.

Árbitro: Vicandi Garrido. Amonestó a Nacho y Baena por el Rayo Vallecano y a Canella y Bernardo (doble amarilla) por el Sporting.

Sobre Miguel Mandías Alonso 43 Artículos
Amante del fútbol de los ochenta cuando no había piscineros de agua dulce. El decreto 1006, la Ley Bosman y las SAD acabaron con equipos como el Sporting de Quini y Ferrero. Contaremos la actualidad del club rojiblanco.