El Dépor busca la estabilidad con el “Método Mel”

Fuente: rcdeportivo.es

Cuarto año de Tino Fernández al frente del conjunto blanquiazul y cuarto proyecto en la élite en una nave capitaneada, tras las salidas de Gaizka Garitano, Víctor Sánchez y Víctor Fernández, por el ex de Betis y Rayo Vallecano, Pepe Mel, quien junto con el presidente Fernández y el director de la parcela deportiva Richard Barral conforman un triunvirato que busca asentar en Primera División a un conjunto que se ha acostumbrado a deambular por la parte baja de la clasificación.

Renovación a largo plazo

En estos 4 años, desde el 19 de la Plaza de Pontevedra, se ha trabajado por, primero, consolidar un equipo lastrado por una ingente deuda con Hacienda en la máxima categoría del fútbol español y, segundo, conformar una plantilla en la que predominen jugadores con contrato a largo plazo, obviando el modelo de préstamo o cesión, y cuyo máximo ejemplo se vivió en la temporada 2012/2013 con Lendoiro y el todopoderoso agente Mendes desarrollando una operación de simpática denominación pero de desastroso resultado, nombre en clave, Plátano.

Para la temporada venidera son varios los cambios efectuados en la plantilla blanquiazul, plantilla que aún se encuentra inacabada, pues a 8 de agosto el mercado de fichajes está en plena ebullición. La continuidad de Pepe Mel en el remodelado banquillo coruñés condiciona el futuro de gente como Juan Domínguez o el cántabro Saúl García, ambos cedidos la temporada pasada y  que tienen todas las papeletas para pasar a engrosar una lista de bajas que incluye ya nombres como el de un querido aunque cuestionado “Poroto” Lux además de Roef, Ínsua, Laure, Fayçal, Marlos, Kakuta, Ola John, Joselu y Oriol Riera, una larga lista a la que habría que sumar a Bergantiños y Róber Pier como cedidos en Sporting de Gijón y Levante, respectivamente. Cuantiosas bajas, aunque de escaso rendimiento económico, pues solo la venta de Ínsua al Schalke alemán ha permitido engrosar unas arcas un tanto más aliviadas tras el convenio con Abanca.

Así, el grupo cuenta ahora con una portería defendida por Tyton y Rubén, a priori titular, con una zaga –ya completa- comandada por Sidnei y al que acompañarán Arribas, Albentosa, Juanfran, Navarro, Luisinho y las nuevas incorporaciones, Gerard Valentín y el suízo Fabian Schär, otrora pretendido por grandes clubes europeos; un centro del campo y línea de tres cuartos a la que se ha (re)incorporado Guilherme  previo pago de 4 millones al Udinese además de Fede Valverde en préstamo, con Mosquera, Borges, Çolak y los fabrilistas Edu Expósito y Bicho, a su vez flanqueados por el valencianista Bakkali, Bruno Gama, Fede Cartabia, Borja Valle y Carles Gil. Ya finalmente, como punta de lanza del ataque deportivista, un solo hombre, el rumano Florin Andone.

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Los nuevos fichajes posan en Marineda City con las equipaciones de Macron. Fuente: rcdeportivo.es

A día de hoy, las operaciones en marcha son la búsqueda de un guardameta, puesto que la continuidad de Tyton no está ni mucho menos asegurada tras su irregular campaña el año pasado, siendo Joel Robles y David Soria los nombres más repetidos en la prensa y redes sociales, y la adquisición de uno o dos delanteros que complementen a Andone, estando muy próxima la vuelta de Adrián López a Riazor. Es menester mencionar a Lucas Pérez, hijo pródigo coruñés, exiliado y recuperado a los 27 años, quién hace un año emigraba al fútbol inglés en aras de nuevos desafíos que saciasen su sed de aventuras. Ahora, ofendido por la actuación de Wenger, decepcionado con sus escasas oportunidades a pesar de sus buenos números y con la vista puesta en el Mundial de Rusia 2018, desea encontrar un equipo que le permita explotar unas cualidades que centren la vista de Lopetegui en su persona. Las ofertas blanquiazules están sobre la mesa, insuficientes para un Arsenal que espera recuperar parte de su inversión y aguarda pacientemente a que Fenerbahçe, Newcastle o Sevilla, últimos equipos a los cuales se ha visto asociado, muevan ficha.

Nuevo estilo y nuevas ideas

La ratificación de Mel como ideólogo en jefe lleva consigo una nueva formación táctica plasmada en el 1-4-3-3, a pesar de la ya conocida y más usual 1-4-2-3-1. Los experimentos llevados a cabo el año pasado han dejado muestra de la idea que ronda por la cabeza del preparador madrileño y su predilección por una línea central muy poblada y dotada de músculo pero parca en cuanto a creación. La pretemporada coruñesa está siendo generosa en amistosos, con un primer bloque de partidos ante equipos de divisiones netamente inferiores en los cuales primaba el rodaje del grupo, y un segundo, con Porto FC, Real Oviedo y el West Bromwich Albion del ortodoxo Tony Pulis como piedras de toque antes del desafío de la primera jornada. Escasas conclusiones se pueden sacar del mencionado primer bloque, aunque sí del segundo, y no son todas buenas. Dura derrota ante un Porto (4 – 0) más rodado y de más nivel, en un partido en el que tanto la actitud como el planteamiento excesivamente conservador del técnico fueron el blanco de críticas de la afición, críticas acentuadas tras el empate ante un Segunda División como es el Real Oviedo (0 – 0)  y en el cual el conjunto coruñés no fue capaz de dominar a su rival, y una victoria en el Teresa Herrera ante el WBA (2 – 0) que disputó la segunda mitad al completo en inferioridad numérica.

Hay opciones de sobra para un Mel que debe elegir entre el mencionado 1-4-3-3 en el cual predomine la explosividad por bandas y las ocasionales llegadas al área de los hombres de centro de campo, especialmente el tico Borges, o un 1-4-2-3-1 con una línea de trequartistas liderada por Çolak en la que la posesión debería ser la protagonista absoluta del fútbol del Dépor. Ahora, el madrileño tiene en su mano una concentración en la localidad lucense de Vilalba y 2 semanas por delante para poder pulir un equipo aún en construcción.