Villarreal CF 3 – 1 Real Betis: El Villarreal despierta al Betis

Foto vía villarrealcf.es

El Villarreal encontró a su mejor aliado en su rival. Un Betis en construcción y que todavía trata de asimilar los conceptos tan particulares de su nuevo entrenador concedió demasiado en El Madrigal. Enfrente tenía a un equipo que necesitaba ganar tras perder en las dos primeras jornadas. La victoria llegó al tercer intento y de forma merecida, con un Samu Castillejo pletórico y con un Manu Trigueros doctorándose como director de orquesta.

Los de Fran Escribá acabaron desatados y dominando sin problemas el partido, pero tuvieron que hacer frente a un serio contratiempo. Una gran jugada colectiva finalizó con un centro medido de Joaquín que cabeceó a gol Sergio León. Se adelantaba al Betis, que se mantenía por unos minutos en la nube en la que pasó el, para muchos, eterno parón Fifa. Ilusionados, los verdiblancos se disponían a hacer lo que más gusta a Quique Setién: acaparar la posesión de balón. Poco a poco, el Villarreal empezó a avisar. Su rendimiento en el encuentro fue ‘in crescendo’, hasta el punto de que el final de la primera mitad fue una dictadura de color amarillo.

Si la mentalidad del Betis fue ‘made in Setién’ después del 0-1, el gol del empate no se quedó atrás. Igual que el que paga una entrada por ver una película de Robert Rodríguez sabe que va a ver ríos de sangre y escenas desagradables, el seguidor de un conjunto entrenado por el cántabro debería ser consciente de que en algún momento su portero concederá un gol fruto de las exigencias del área técnica. Le pasó a Adán, igual que antes a Yoel, José Juan o Javi Varas. Recepción de balón, centrales abiertos preparados para iniciar la acción desde atrás, presión del adversario, dudas y golpe final. Bacca le arrebató la pelota al guardameta madrileño y empató un encuentro que cambió radicalmente de guión.

El fútbol de autor de Setién se esfumó y dio paso a una colección de ataques y llegadas del Villarreal. Primero el palo, tras un poderoso golpeo de Rodri, y luego Adán, que despejó un disparo de Samu Castillejo, evitaron que los de Escribá llegasen ganando al descanso. Aun así, el Villarreal había dado con la tecla. Le quitó el esférico al Betis, al que desajustó con velocidad y envíos a los espacios.

El Betis sufrió mucho atrás, pero pareció asentarse después de pasar por las duchas. Incluso gozó de la ocasión más clara para ponerse por delante. De un saque largo de Adán se generó un mano a mano de Tello con Barbosa que el portero argentino desbarató con su pierna derecha. Fue una opción inmejorable para que el marcador mostrase un 1-2. Los verdiblancos no marcaron y el Villarreal lo aprovechó. Samu Castillejo culminó una jugada excelsa, que arrancó con una pérdida del propio Tello, con un disparo ajustado desde la frontal del área a la derecha de Adán.

El 2-1 significó la recompensa a la impresionante actuación del exjugador del Málaga en la banda derecha. Samu Castillejo no se cansó de desbordar y de aparecer en las ofensivas del Villarreal. Su partido fue tan brillante como el pase de Álvaro González en el tercer tanto. Los de Escribá hicieron un rondo cerca de la línea de cal y el central efectuó un envío certificado que dejó a Enes Ünal solo contra Adán. El delantero turco golpeó duro, arriba y al palo corto para sentenciar el choque, oxigenar a su técnico, tranquilizar los ánimos después de una mala salida del curso y, de paso, devolver al Betis al planeta Tierra.

Ficha técnica:

Villarreal CF: Barbosa; Rukavina, Álvaro, Víctor Ruiz, Jaume Costa; Samu Castillejo, Trigueros (Chuca, m.84), Rodri (Semedo, m.87), Fornals; Bacca (Enes Ünal, m.69) y Bakambu.

Real Betis: Adán; Barragán, Jordi Amat, Feddal, Durmisi; Javi García, Camarasa (Guardado, m.74); Joaquín, Narváez, Tello (Nahuel, m.78); y Sergio León (Sanabria, m.58).

Goles: 0-1, m.11: Sergio León. 1-1, m.32: Bacca. 2-1, m.61: Samu Castillejo. 3-1, m.77: Enes Ünal.

Árbitro: Medié Jiménez (colegio catalán). Amonestó a los locales Jaume Costa, Álvaro y Rukavina.

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Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.